Bioética y Ciencia

Que no se elogie la eugenesia

Escrito por Justo Aznar . Publicado en Clonación.

Un ejemplo de manipulación dolosa en la prensa.

La prensa se ha felicitado por el nacimiento de un niño, libre de un gen que podría predisponerle a padecer un cáncer de pecho. Para ello, se han producido otros embriones humanos, a los que se ha condenado a morir. «Se está utilizando el diagnóstico genético preimplantacional para tratar de evitar que nazca no un niño enfermo, sino un niño que tendrá un 50% de probabilidades de desarrollar un cáncer de pecho en su edad adulta.Aún hay más: ¿quién nos puede asegurar que, dentro de cincuenta años, momento en el que ese niño podría desarrollar el cáncer, no contará la Medicina con medios para tratar con eficacia esta enfermedad?».

El jueves 17 de marzo, en un informativo de la primera cadena de TVE, la presentadora comentó, con gran parafernalia, que, en un hospital barcelonés, se había conseguido el logro médico de evitar que naciera un niño portador del gen BCRA1, gen que, en la edad adulta, puede predisponer a padecer cáncer de pecho, o de ovario.

Hasta aquí la noticia. Pero, dada la difusión mediática que se le ha dado, merece analizarla con mayor detenimiento.

El acto médico ha consistido en utilizar el diagnóstico genético preimplantacional para determinar si un embrión es portador del gen BCRA1; pues, de ser así, este gen podría predisponer a esa persona a tener mayor probabilidad, alrededor de un 50% más, de padecer un cáncer de pecho. Es decir, en este caso concreto, no se está utilizando el diagnóstico genético preimplantacional para prevenir el nacimiento de un niño enfermo, como generalmente se hace, sino para prevenir que nazca un niño que tiene mayor riesgo de padecer una determinada enfermedad.

Para conseguir este logro médico, se fecundan varios ovocitos de la mujer portadora del gen en cuestión. Después, cuando dichos embriones tienen entre 6 y 8 células, se les extrae una para determinar cuál de ellos es, o no, portador del gen patológico, implantando los sanos y desechando o congelando, que es prácticamente igual a desecharlos, los restantes. Si se lograra el embarazo, como así ocurrió, se produciría un niño no portador del gen BRCAl.

Esta es una práctica objetivamente eugenésica, pues se seleccionan por razones de salud aquellos embriones a los que se les permitirá vivir, condenando a todos los demás a ser congelados o a morir. Pero, desde un punto de vista ético, el problema es aún más negativo, pues se está utilizando el diagnóstico genético preimplantacional, con todas las dificultades morales que esta técnica conlleva, para tratar de evitar que nazca no un niño enfermo, sino un niño que tendrá un 50% de probabilidades de desarrollar un cáncer de pecho en su edad adulta. Aún hay más: ¿quién nos puede asegurar que, dentro de cincuenta o sesenta años, momento en el que ese niño podría, hipotéticamente, desarrollar el cáncer, no contará la Medicina con medios terapéuticos para tratar con eficacia esta grave enfermedad? Por tanto, se ha terminado con la vida de un determinado número de embriones humanos para evitar que nazca un niño portador de un gen que, solamente en el 50% de los casos, conducirá al desarrollo de una enfermedad que, con las medidas terapéuticas actuales, es curable más del 90% de las veces si se diagnostica a tiempo y que, con los medios terapéuticos de los que sin duda se dispondrán dentro de cincuenta o sesenta años, con toda seguridad lo será en el 100% de los casos.

Información engañosa
Además, presentar como un logro médico una técnica, el diagnóstico genético preimplantacional, con más de una década de utilización habitual, que no ha añadido ninguna variante novedosa, y, aún menos, de puntera investigación médica, me parece una clara muestra de manipulación dolosa de la opinión pública.

Finalmente, se ha presentado como una técnica que sólo se utiliza en un reducido número de países, transmitiendo así el mensaje subliminal de que ello puede ser debido a su dificultad metodológica, por lo que llevada a cabo en España sería ponemos al mismo nivel médico que los países más avanzados. A mi juicio, es otra engañosa afirmación. El diagnóstico genético preimplantacional se ha utilizado, durante años, en la mayoría de los países desarrollados. No aplicado para seleccionar embriones humanos con riesgo de padecer una enfermedad en la edad adulta, no se ha debido a dificultades técnicas, sino a que, en la gran mayoría de los países desarrollados, se condena esta aplicación clínica como carente de la más elemental legitimidad ética.

Que se haya comentado esta noticia ampliamente en la televisión pública y su posterior difusión en la prensa escrita, e incluso el que algunos medios de comunicación habitualmente favorables a la defensa de la vida humana la hayan comentado favorablemente, me parece un claro elogio de la eugenesia, pues el objetivo de la técnica en cuestión no es sino determinar qué embriones son portadores de un gen que los pueda predisponer a padecer una enfermedad, para no permitir su gestación y nacimiento, y sí hacerlo con los sanos. Es decir, se trata de aplicar un criterio de calidad biológica para determinar el derecho a vivir de unos seres humanos, lo que claramente se puede calificar de práctica eugenésica.

justoaznarJusto Aznar. Doctor en Medicina, Fundador de AGEA Valencia y AGEAnet, también fundó Pro-Vida Valencia y fue presidente de Pro-Vida España. Actualmente es Director del Instituto de Ciencias de la Vida, de la Universidad Católica de Valencia y miembro de la Academia Pontificia para la Vida.