Bioética y Ciencia

El corazón dispone de células madre con capacidad regeneradora

Escrito por Carmen Fernández. Publicado en Clonación.

Bernat Nadal-Ginard, destacado investigador español afincado en Estados Unidos, donde trabaja actualmente en el desarrollo del uso terapéutico de células madre en cardiología, ha recibido el Premio Joan d'Alós 2002, que otorga anualmente el Centro Cardiovascular Sant Jordi, de Barcelona. Algo crítico con las experiencias prematuras en humanos, está convencido de que el corazón tiene células madre regeneradoras.


Varios grupos internacionales están ensayando en humanos la regeneración del miocardio post-isquémico utilizando células madre autólogas, pero eso "es arriesgado e irresponsable porque hay que saber mucho más de lo que se sabe ahora sobre la experiencia en animales y sobre el largo plazo. Lo que se está haciendo en algunos centros es como disparar antes de preguntar", ha declarado a DM Bernat Nadal-Ginard, profesor del Medicine New York Medical College y miembro de uno de los doce equipos de investigación básica que en Estados Unidos trabajan en el desarrollo de esta potencial terapia celular.

El experto, nacido en Artá, Mallorca, en 1942, y afincado en Estados Unidos desde 1970, ha visitado Barcelona para recibir el premio Joan d'Alós, que anualmente otorga el Centro Cardiovascular Sant Jordi y con el que, en ediciones previas, han sido galardonados Pere Brugada, Valentín Fuster, David Cardús, Lina Badimón, Carles Vallbona, Josep Llauradó, Carles Ruiz y Roc Pifarré.

Nadal-Ginard, que actualmente mantiene un convenio de colaboración con el Hospital Clínico de Barcelona para el desarrollo de un modelo de cerdo adecuado para sus investigaciones sobre el uso de células madre en regeneración cardíaca, ha aprovechado su estancia en la ciudad condal para explicar en qué consiste esta nueva terapia y qué es lo que más le interesa de ella.

Según ha recordado, su equipo, que dirige Piero Anversa, ya demostró, después de la observación de trasplantes de órganos de donante mujer en receptor hombre, que es posible regenerar el músculo y su función y que la regeneración se puede inducir, por medio de la inyección de células madre autólogas aisladas de la sangre, en el miocardio. "En ratones hemos observado que lo curioso y lo dramático, e incluso lo increíble, es que las células presentes en el miocardio regeneran una cantidad tremenda de miocitos, células endoteliales o de pared lisa en diez días".

Pronto en 'Nature'

De esta evidencia, sobre modelo animal con infarto de miocardio masivo, salió la tesis de que el corazón, de manera natural, podría estar ya utilizando células madre. La respuesta a esta pregunta la publicarán en breve en la revista "Nature", que ya ha aceptado el trabajo.

En las conclusiones, según ha avanzado, se recoge que el corazón dispone de células madre que se pueden aislar y que, con factores proliferativos como las citocinas, regeneran el miocardio de manera mucho más efectiva que la que se logra con la inducida artificialmente.

Por otro lado, Bernat-Ginard, preguntado sobre la posibilidad de volver a España, donde se formó inicialmente como especialista y de donde ha recibido ya varias ofertas, no lo ha descartado totalmente, pero ha apuntado que difícilmente podría contar aquí con el presupuesto anual que manejan él y los otros diez miembros de su equipo, incluido el patólogo Piero Anversa: un millón y medio de dólares aportados en el 90 por ciento por la Administración estadounidense.

Pioneros mundiales

La regeneración miocárdica inducida es una de las novedades más llamativas surgidas en el ámbito de las posibilidades de las células madre. El pionero es Juan Carlos Chachques, del Hospital Broussais, de París, que cuenta con una experiencia de diez casos con el implante de mioblastos músculo-esqueléticos en el corazón. Su asesoramiento ha servido para que la Clínica Universitaria de Navarra, junto con otros centros españoles, como el Juan Canalejo, de La Coruña, el Clínico de Salamanca, el Gregorio Marañón, de Madrid, y el Marqués de Valdecilla, de Santander, hayan aplicado la técnica regeneradora en un paciente, que, por ahora, evoluciona satisfactoriamente, aunque habrá que esperar aún algunos meses para confirmar la regeneración (ver DM del 12-II-2002).

Este mismo mes se informaba de otro ensayo clínico similar en el Instituto de Investigación Médica de Hunter, en Australia, de regeneración miocárdica pero con células madre procedentes de la médula ósea (ver DM del 15-IV-2002). En la misma línea trabaja el equipo de Catherine Verfaille, de la Universidad de Minnesota, en Estados Unidos, y el de Bodo Strauer, en la Universidad alemana de Düsseldorf. Todos estos ensayos, controlados científicamente, pueden ayudar a clarificar las posibilidades de las células madre y a conocer la mejor fuente -mioblastos o médula ósea- para la regeneración.

(Artículo publicado en Diario Médico el día 29 de abril de 2002)