Bioética y Ciencia

El juego de la confusión

Escrito por Natalia López Moratalla (Publicado en “La Gaceta de los negocios”). Publicado en Clonación.

Sobre el intento de creación de embriones híbridos entre animales y seres en Gran Bretaña


El organismo británico Autoridad para la Fecundación y Embriología Humanas previsiblemente autorizará la creación de embriones híbridos entre animales y seres humanos como primer paso para el desarrollo de terapias destinadas al tratamiento de enfermedades como el Alzheimer o el mal de Parkinson.

De esta manera, prosigue la obsesión que ostentan unos pocos investigadores y muchos ideólogos por el uso de células madres embrionarias para el tratamiento de un diverso abanico de enfermedades.

 

Se trata de un intento más en este descabellado asunto que ha demostrado ser un rotundo fracaso en varios puntos. Primero, las células madre embrionarias no sirven para curar. Segundo, la obtención, para investigar, de este tipo celular con dotación genética elegida se ha probado muchas veces por el método de transferir el núcleo de una célula de un adulto a un óvulo humano desnucleado y no ha dado ningún resultado positivo. Por contra, se han gastado miles de óvulos humanos sin conseguir las células buscadas. Además, ya fracasó la utilización de óvulos de coneja con el mismo fin. Ahora los investigadores del King´s College de Londres y de la Universidad de Newcastle, los mismos que no han logrado nada, plantean, a bombo y platillo, como si fuera novedad, usar para este método óvulos de vacas muertas.

 

¿Para que volver a pringar el debate con tanta confusión? Se trata de provocar a los que no aceptan la creación y destrucción de embriones humanos, con el fin de que la polémica no permita  que siga vivo el lobby contra la destrucción de embriones. Está por ver si consiguen que el óvulo de vaca (muerta o viva) ponga en marcha un nuevo desarrollo embrionario desde el material genético humano. Es muy dudoso, por no decir tan improbable que parece imposible. Y, si llega a producir, es bien seguro que no será usado para curar a nadie.

 

Se confunde a los medios de comunicación, y a la sociedad, haciendo pasar por un ser híbrido humano-vaca un tipo de célula híbrida entre núcleo humano y citoplasma de vaca que será posible conseguir. Es lo máximo que parece conseguirse. A esto ni se opone nadie ni necesita permiso de nadie. Se alimenta además la confusión, como siempre, llamando “embriones híbridos” (qué claro está estarían prohibidos) a los creados con óvulo animal y esperma humano o a la inversa. Esto, como es bien sabido, es ciencia ficción. Y por tanto sacar su creación de nuevo al debate, es hipocresía.