Bioética y Ciencia

El nuevo orden pretende imponer su discurso políticamente correcto a Benedicto XVI.

Escrito por Ageanet. Publicado en Sida AIDS Drogodependencia.

Las declaraciones de Benedicto XVI en su reciente viaje a África sobre el sida y los preservativos ha desatado una campaña de desinformación en los diferentes medios, que no por su habitualidad deja de ser sorprendente por sus faltas a la verdad y la objetividad. En definitiva se trata de un intento más de imponer el discurso de la “cultura de la muerte”. Publicamos dos artículos, de Luis María Ansón y Juan C. Sanahuja y un breve comentario de Diego Contreras que, en nuestro criterio, ayudan a situar los cosas en su sitio.

 

La Iglesia y el sida

Artículo de Luis María Ansón. Periodista y miembro de la Real Academia Española de la Lengua, publicado en El Mundo (Madrid)

 

Allí donde hay un hospital dedicado al sida, lo mismo en Africa que en Asia o Iberoamérica, también en Europa, son monjas y curas católicos los que están a pie de cama para atender a los enfermos. He recorrido en trabajo profesional más de cien países. En las leproserías de todo el mundo, en los asilos de ancianos terminales, en los hospitales para enfermos infecciosos, sólo se encuentra uno con misioneras y misioneros católicos. Esa es la escueta verdad.

 

Nunca me he tropezado en esos lugares con un comunista militante, con uno de esos manifestantes que vociferan contra la Iglesia. Los misioneros y misioneras permanecen al margen de las pancartas y los sermones políticos. Derraman su amor sobre los leprosos, los sidosos, los enfermos terminales, los ancianos sin techo, los desfavorecidos y desamparados.

 

Aún más, todos los profesionales del periodismo sabemos que cuando estalla una tragedia del tipo que sea en el tercer mundo, encontraremos información certera en la misionera o el misionero españoles, que ejercen su ministerio en los lugares más miserables.Nunca fallan, esa es la realidad.

 

José Luis Rodríguez Zapatero, para dar una lección a la Iglesia Católica, ha decidido obsequiar a Africa con un millón de preservativos pagados a través de los impuestos con los que sangra a los ciudadanos españoles. ¿A cuántos militantes del PSOE, encabezados por Bibiana Aído, va a enviar para que se instalen durante diez años en los hospitales especializados en sida, para que convivan con los enfermos, les atiendan, les den de comer, les limpien, les acompañen?

 

El Papa ha instalado en el África enferma a muchos millares de monjas y curas, de misioneros y misioneras. Obras son amores. Esa es la diferencia entre los que vociferan y los que derraman cariño y atenciones.

 

Conocí en enero de 1967, cuando carecía de la celebridad que adquirió posteriormente, a Teresa de Calcuta. Pasé un día con ella visitando sus hangares para enfermos terminales. Escuché con atención lo que me decía. Fue una lección de quién sabía mejor que nadie en qué consisten las tierras duras del hambre, el mundo de los desfavorecidos profundos. Supe que estaba hablando con una santa.

 

Y así lo escribí. Pues bien, en el cuerno africano, en las ciudades estercoleros de África, en los pueblos escombreras de Asia, en las favelas brasileñas o en las villamiserias peruanas, trabajan para los más pobres, para los más desfavorecidos, millares y millares de teresitas de Calcuta.

 

El Papa cree que la mejor forma de combatir el sida en África es la monogamia y la fidelidad. […] Quienes combaten el sida en Africa, quienes atienden a los enfermos son las misioneras, los misioneros católicos.Escuché en una tertulia de radio a un simpático homosexual cebarse con el Papa y despotricar contra la Iglesia. Se me ocurrió aclararle: «Dicen que el sida está especialmente extendido entre los homosexuales aunque afecte ya a los heterosexuales. Seguro que tú nunca te pondrás enfermo. Pero ten por seguro que, si así fuera, quien te atenderá con amor y dedicación en el hospital será una monja católica». Se quedó callado como una prostituta el simpático gay y los tertulianos se apresuraron a cambiar de tema.

 

 Papa, preservativo & efecto Paulov

Comentario de Diego Contreras en www.laiglesiaenlaprensa.com

 

Ya ocurrió varias veces a Juan Pablo II: basta que el Papa diga que el preservativo no es la solución en la lucha contra el Sida, para que se desencadene la reacción  mecánica por parte –entre otros muchos- de gentes que no tienen la más pálida idea de lo que están hablando, artistas y famosos incluidos. Reconozco que me cansan un poco estas manifestaciones del efecto Pavlov. Cuanto menos, me parecen repetitivas.

 

Leo que el Dr. Edward Green, uno de los investigadores “senior” que trabajan sobre SIDA en Harvard, autor de cinco libros sobre la materia, entre ellos “Rethinking AIDS Prevention: Learning from Successes in Developing Countries”, no tiene inconvenientes en mostrar que está de acuerdo con el análisis de Benedicto XVI, y en aconsejar a la Iglesia católica que siga haciendo lo que está haciendo.

 

Teóricamente, los preservativos deberían funcionar, dice. Pero solo teóricamente. Green afirma que no existen evidencias de que a un mayor uso de preservativos se siga una menor incidencia de Sida. Los preservativos pueden ser eficaces en un nivel individual, pero no colectivo. Los dos países con mayor incidencia de Sida, Botswana y Swaziland, acaban de lanzar campañas para promover la fidelidad y la monogamia. (Botswana, afirma Green, es probablemente el país que ha contado con la promoción de condones por capita más intensa de todos...). El investigador de Harvard está ultimando un libro cuyo título parece todo una descripción de las reacciones a las palabras del Papa: “AIDS and Ideology”. [Se puede leer un artículo que escribió para The New York Times donde explica el modelo ABC y el caso de Uganda; y otro más reciente publicado por The Washington Post].

...

Veo que también el experto italiano Umberto Tirelli afirma que “Ratzinger tiene razón, la salvación no vendrá del preservativo”.  Tirelli parte del dato de que Washington –donde “el Vaticano” pesa poco y hay condones en todas las esquinas- el índice de infección de Sida es superior al de algunas naciones africanas: el 3% en personas mayores de 12 años. Tirelli apuesta por el preservativo, pero con el realismo de no cerrar los ojos a la realidad.

Muy interesantes los comentarios y datos que ofrece Paper Papers. Aquí hay otras recientes entrevistas con Edward Green: italiano e inglés.

 

 

BÉLGICA: INACEPTABLE PRESIÓN SOBRE EL PAPA.

Por Juan C. Sanahuja.
Fuentes: Propias; EFE, 03-04-09; DEIA.com, 04-04-09; Pagina 12, Buenos Aires, 04-04-09; Análisis Digital, 04-04-09.

(Publicado en Noticias Globales)

 

El jueves 2 de abril, el Parlamento belga aprobó una resolución en la que insta al Gobierno a condenar las “declaraciones inaceptables” del Papa contra el uso del preservativo en la lucha contra el sida y a protestar oficialmente ante el Vaticano.

La Cámara adoptó la resolución por 98 votos a favor, 18 en contra del partido flamenco Vlaams Belang, y 7 abstenciones.

El texto pide al Gobierno belga que proteste por la vía “oficial y diplomática”, a través de su embajador en la Santa Sede, al considerar los diputados que las declaraciones de Benedicto XVI en África constituyeron una “ofensa hacia los compromisos de la comunidad científica para prevenir y luchar contra la propagación del sida”.

“La resolución suscita estupor, dado que en todo país democrático parece obvia la libertad del Papa y de la Iglesia Católica de expresar su postura y líneas de acción sobre argumentos relacionados con la visión del ser humano y de su responsabilidad moral, con las perspectivas de compromiso educativo y formativo de la persona y con el servicio de cuidado de los enfermos y de los que sufren”, dijo el vocero vaticano P. Federico Lombardi.

A esta gravísima e intolerable pretensión totalitaria para acallar no sólo a Benedicto XVI, sino también a los otros miembros de la jerarquía católica, se suma la del gobierno holandés de enero de 2009 (vid. NG 954). Aquella vez fue la pretensión del homosexualismo político la que quiso acallar al Sumo Pontífice, (vid. NG 755, 779, 827, 841).

Por un lado, se trata del intento tiránico, que va in crecendo, de imponer el discurso de la “cultura de la muerte”, y, por otro lado, se desea atemorizar a la Jerarquía de la Iglesia para que acalle la verdad que está obligada a proclamar. Benedicto XVI nos da ejemplo de fortaleza en el testimonio de la Verdad. Quiera Dios que no hagan mella en otros pastores la pusilanimidad y la cobardía, la “prudencia de la carne” o los cálculos políticos.

Hace unos días el Consorcio de Médicos Católicos de Buenos Aires (Argentina), emitió una declaración de apoyo al Santo Padre que nos parece oportuno recordar:

Dice el documento:

El Santo Padre Benedicto XVI afirmó sobre la epidemia de HIV-SIDA que, “no se puede resolver el problema con la distribución de preservativos. Al contrario, se corre el peligro de aumentar el problema”.

Adhiriendo a estas palabras el Consorcio de Médicos Católicos de Buenos Aires hace llegar a la opinión pública la siguiente declaración.

1) Las campañas de salud basadas en la distribución de preservativos para evitar el SIDA inducen a engaño, porque ocultan información y no colaboran a la prevención, sino a una mayor difusión de las conductas de riesgo, ya que implican que las autoridades sanitarias están dando su visto bueno a las conductas y estilos de vida que son responsables de la epidemia.

Sirva de ejemplo que la misma OMS afirma que el preservativo tiene una tasa de fallos del 14% (Organización Mundial de la Salud, Effectiveness of Male Latex Condoms in Protecting against Pregnancy and Sexually Transmitted Infections, en OMS Information Fact Sheet, núm. 243, de junio de 2000).

Al mismo tiempo la Internacional Planned Parenthood Federation (IPPF), una de las promotoras de las campañas llamadas de sexo seguro, sitúa la tasa de fallos en el 30%, y a ésta hay que añadirle que “el riesgo de contraer SIDA durante el llamado ‘sexo protegido’ se aproxima al 100% a medida que el número de relaciones sexuales se incrementa” (IPPF, Medical Bulletin, How Much Do Condoms Protect Against Sexually Trasmitted  Diseases?, febrero 1997).

Por lo tanto, como afirmó este Consorcio el 8 de marzo de 2005, los preservativos no hacen el sexo “seguro” o “más seguro”.

2) Lamentamos los dichos de algunas autoridades de salud que consideran “peligrosas” las declaraciones del Papa Benedicto XVI. Parecería que se quiere imponer totalitariamente un pensamiento único, políticamente correcto, desdeñando los datos que la ciencia nos proporciona.

3) Cabe señalar que además del SIDA, debido a la promiscuidad sexual que alientan las campañas llamadas de “sexo seguro”, han vuelto a aparecer enfermedades de transmisión sexual que se creían casi extinguidas. Por ejemplo, en nuestro país han aumentado los casos de sífilis (Véase Clarín 30-01-07: “En la provincia de Buenos Aires las notificaciones (de sífilis) crecieron casi un 70% desde el 2002”; La Nación, 03-02-07: “Sida y sífilis: estadísticas alarmantes”; Página 12, 05-02-07: “La sífilis, en un silencioso y continuo aumento de casos. En el Hospital de Clínicas, los análisis de VIH se complementan con el de sífilis”).

4) La literatura médica internacional registra aumentos en el contagio de la gorronea, clamidias, tricomoniasis, herpes genital, chancro, sífilis. Las campañas de “sexo seguro” no son ajenas a este estado de cosas.

5) Como afirmó Benedicto XVI, la solución pasa por humanizar la sexualidad, “una renovación espiritual y humana que lleve aparejada una forma nueva de comportarse”. Por eso este Consorcio hace un llamado a los médicos, educadores, padres de familia y a las autoridades públicas para que entre todos volvamos a valorar el orden natural, sin concesiones al “mal menor”, viviendo y difundiendo un comportamiento realmente humano basado en el ejercicio de las virtudes de la templanza, la castidad y la continencia.

Buenos Aires, 20-03-09

Dr. Alejandro Nolazco, Presidente

 

 

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