Bioética y Ciencia

¿Histeria colectiva o campaña de activistas?

Escrito por Jokin de Irala, Dr. en Medicina y en Salud Pública (Universidades de Navarra y Massachusetts). Publicado en Temas generales.

Sería bueno para la ciencia poder comentar y publicar artículos científicos sin ser insultados por radicales.


Observo atónito todas las reacciones que se están sucediendo en torno a los últimos informes presentados por algunos expertos en el senado sobre la homosexualidad y la pertinencia de que se les permitan las adopciones.

 

Está ocurriendo un auténtico linchamiento público sin precedentes a un científico, el profesor Aquilino Polaino de la Universidad San Pablo Ceu. Está siendo insultado en medios de comunicación que hacen comentarios sobre su comparecencia visiblemente sin conocer ni el tono de su informe ni los datos científicos que hay sobre esta cuestión, y por colectivos de gays y lesbianas que parecen interesarse más por sus agendas activistas que por el respeto y la libertad de un científico para expresar su opinión informada.

 

Como investigador, quiero reivindicar el derecho que tenemos a informar e interpretar los estudios que se publican en las revistas de nuestras especialidades. Se atacan ciertas posturas emitidas por científicos insultándoles, llamándoles “catedráticos de homofobia”, describiendo su adscripción religiosa o política para desacreditarlo. De la misma manera que sería injusto negar que hay personas que ejercen violencia contra las personas homosexuales porque son los colectivos de gays y lesbianas quienes más denuncian estos hechos, tampoco es pertinente aducir a las creencias, universidad de origen o cualquier etiqueta que se quiera poner para desacreditar a un científico.

 

En los medios de comunicación no se comenta ningún dato científico y se limitan a tergiversar el informe emitido por este y otros expertos. Esto parece una manipulación de algunos medios o bien un desconocimiento irresponsable de los hechos.

 

1) Los informes criticados por la Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y bisexuales (FELGT) se han basado en varios centenares de citas bibliográficas que apoyan las tesis formuladas por investigadores como el Prof. Polaino. Se están aceptando informes parecidos en juicios que se celebran en otros países para denegar la posibilidad de adopción a personas homosexuales.

 

El psiquiatra Dr. Spitzer, que fue uno de los especialistas que luchó para que no se clasificara más a la homosexualidad en el manual diagnóstico de enfermedades, se ha dado cuenta de sus equivocaciones iniciales y ha publicado, en el Archives of Sexual Behavior de 2003, que efectivamente es posible modificar la orientación sexual en personas que solicitan dicha ayuda. Muchos científicos en el mundo siguen tratando a la homosexualidad como un desarrollo alterado de la identidad sexual.

 

2) Por el contrario, se alaban otras opiniones que se basan en estudios pequeños o incompletos.

 

3) Es intolerable que la ciencia sea, de esta manera, amordazada o manipulada en España. Hago un llamamiento a los científicos de este país, y de cualquier especialidad, para que manifiesten públicamente su malestar por la falta de libertad que tendríamos si no podemos, a partir de ahora, comentar, opinar, transmitir datos que además están publicados en revistas científicas, sin ser insultados por ello.