Bioética y Ciencia

El acoso mediático contra Aquilino Polaino

Escrito por Forumlibertas.com. Publicado en Temas generales.

Un acoso que choca con sus sólidos argumentos científicos

El acoso mediático contra Aquilino Polaino choca con sus sólidos argumentos científicos

Un grupo de psiquiatras peruanos apoyan la reciente intervención de su colega español en el Senado, donde expuso su visión de la homosexualidad y defendió el derecho de todo niño a un padre y una madre

La intervención de Aquilino Polaino el pasado lunes 20 de junio en el Senado dio paso a toda una campaña de acoso mediático y político, orquestada por el lobby homosexual, contra el prestigioso catedrático de psicopatología. Avalado por una trayectoria de 38 años como profesor universitario, investigador y psiquiatra, Polaino expuso y argumentó científicamente varios conceptos que ofrecen interesantes contenidos sobre la homosexualidad, a partir de datos aportados en unos casos por pacientes suyos y, en otros, a partir del contenido de numerosos estudios de expertos. En la misma línea, calificó de “necesidad” que un niño se abra al mundo, durante sus primeros 9 años de vida, a partir de los referentes masculino y femenino: el padre y la madre. Este ejercicio de libertad científica, sin embargo, ha sido cuestionado y atacado por el entramado político y mediático afín al Gobierno, con el fin de desacreditar las tesis científicas de Polaino y convertirlas en algo así como en un planteamiento ideológico desfasado. Grupos homosexuales han llegado a exigir públicamente la expulsión de Polaino de su colegio profesional. 

 

En primer lugar, Polaino explicó que “a la producción hormonal de la placenta le cabe la importantísima y trascendental competencia de dirigir la diferenciación sexual y cerebral del embrión que está en el claustro materno”. También recordó que “éste es un hecho demostrado desde el año 1966” y que “el cerebro del embrión se estructura, autoconstituye y configura de modo diverso, según sea varón o hembra, en función del influjo de las hormonas que produce la placenta”. Como conclusión, se dirigió a los senadores con esta reflexión: “Una vez producido el parto, las hormonas ya no dirigirán el comportamiento ni la mayoría de las facultades y funciones de la persona, sino que lo hará el sistema nervioso central, previamente diferenciado. Esa modalidad en que cada persona está constituida, que tiene un sello genético inmodificable, no nos puede hacer suponer que estamos ante un determinismo biológico irrenunciable e inmodificable, por la sencilla razón de que la persona humana no es pura biología”. Por otro lado, el conocido psiquiatra ofreció su visión científica del derecho que todo niño tiene a un padre y una madre. Tras referirse brevemente a lo que él llama “modelos de exposición social” y siempre refiriéndose al menor, aseguró que el desarrollo emotivo, “en lo que acontece en los ocho o nueve primeros años de la vida, va marcando y configurando lo que será nuestro talante afectivo”. En la misma línea, añadió que, “para ese desarrollo psicoemocional, es preciso –hoy se reconoce así- la comparecencia de hombre y mujer como figuras de padre y madre respectivamente”. En otro momento importante de su exposición, Aquilino Polaino afirmó que “lo sustantivo de la pareja es fundamento de lo estructural de la identidad personal del niño”. La frase dio paso a una explicación sobre lo que él mismo definió como “el perfil psicopatológico de las personas con conducta homosexual”. En este punto, aparece uno de los conceptos más sacados de contexto y sobre todo manipulados por ciertos medios de comunicación. Tras recordar que “pasan de los 160 los hombres y mujeres de conducta homosexual” que han solicitado su “ayuda humanitaria como terapeuta”, habló de las relaciones familiares como uno de los núcleos estructuradores de la psicopatología. A partir de casos que ha conocido profesionalmente, Polaino dijo que “muchos de ellos y de ellas (personas de orientación homosexual que se han dirigido a su consulta) describen y perciben al padre durante la infancia como un padre hostil, distante, violento o alcohólico”. También afirmó que “la madre es percibida como sobreprotectora más por los niños que por las niñas que al llegar a adultos tiene conducta homosexual”. Y citó estudios de expertos como Vider (1971), Norton (1979) y Nicolós (2004), entre otros.

Polaino dedicó unos minutos de su comparecencia en la Cámara Alta a hablar de las situaciones en que coinciden “dos trastornos patológicos diversos sincrónicamente en una misma persona”, es decir, “el concepto de comorbilidad”. Entre los trastornos más frecuentes en personas con conducta homosexual, el psiquiatra citó concretamente la depresión grave y el trastorno obsesivo compulsivo, “que casi alcanza un 45 por ciento de la población estudiada”, dijo textualmente. Por otro lado, y siempre remitiendo a escritos aportados por expertos, se refirió a “crisis de ansiedad generalizada, una mayor propensión al consumo de drogas, aparición de trastornos de conducta, especialmente durante la adolescencia, o trastornos de personalidad graves”. Por último, habló del “narcisismo patológico”, que definió como “quizá el tipo de trastorno de personalidad más frecuente y común en estas personas” Hablaba, en todo momento, de casos conocidos a través de su profesión; nunca emitía juicios personales sobre la homosexualidad. Dentro del mismo bloque, Aquilino Polaino explicó que “hay una mayor incidencia de trastornos de identidad de género entre los chicos y chicas educados, acogidos y aceptados por padres adoptivos homosexuales”, así como “una mayor promiscuidad en la conducta sexual”. Sobre la “inestabilidad de las relaciones afectivas en la pareja homosexual”, citó algunos datos de científicos estadounidenses. Sobre una muestra 600 homosexuales de los que la mitad tenían menos de 35 años, 180 de ellos sumaban 1.000 o más compañeros y sólo 3 declaraban tener uno. En la misma línea, se refirió a la primera encuesta nacional sobre los hábitos sexuales del colectivo gay, publicados en 2002 y patrocinados por la Federación Estatal de Gays, Lesbianas y Transexuales. “Según esos datos, un varón homosexual tiene relaciones con 39 personas distintas a lo largo de su vida”, comentó Polaino. 

 

En cuanto a la proporción de personas homosexuales, el psiquiatra subrayó el caso de Dinamarca, un país donde, “tras 10 años de vigencia de la ley que regula estas uniones (entre personas del mismo sexo), se han registrado 3.200 parejas homosexuales para una población de 5 millones de habitantes”. También recordó que, en España, “según el censo del Instituto Nacional de Estadística, hubo casi 9 millones de matrimonios en el año 2001 frente a las 10.474 parejas del mismo sexo: 3.619 femeninas y 6.855 masculinas, lo que representa el 0,11 por ciento de todas las uniones”. Las últimas frases de la exposición de Polaino en el Senado estuvieron dedicadas a la adopción. Concretamente aseguró que “el sujeto de derecho es el niño adoptado y no los padres adoptantes o adoptivos”, y citó el artículo 3, párrafo 1 , de la Convención de los Derechos del Niño, que dice así: “En todas las medidas concernientes a los niños que tomen las instituciones públicas o privadas de bienestar social, los tribunales, las autoridades administrativas o los órganos legislativos, una consideración primordial a que se atenderá será el interés superior del niño”. Finalmente, recordó que, por ejemplo en Navarra, donde se permite la adopción homosexual desde 2000, sólo se han registrado dos adopciones. Apoyos desde Perú Entre los apoyos que llegan a Aquilino Polaino procedentes de entidades defensoras de la familia, así como de numerosos expertos, es especialmente significativo el argumentario, en seis puntos, firmado por el presidente de la Sociedad Peruana de Sexología Médica, René Flores. “Felicitamos al Dr. Aquilino Polaino por la seriedad y el conocimiento que ha mostrado sobre el tema de la homosexualidad”, dice la nota publicada por ForumLibertas.com en su edición del jueves 23 de junio.

 

Los expertos peruanos aseguran que “decir que alguien sufre un desorden, trastorno o problema de salud no es insultar; si no, todos los que padecen alguna enfermedad se considerarían agraviados”. En un segundo argumento, explican que “tampoco es discriminar hacer referencia a las restricciones propias de la naturaleza de una situación”. Por otro lado, recuerdan que “la comorbilidad, es decir, la diversidad de patología asociada a la homosexualidad (tasas más altas de suicidio, depresión, farmacodependencia, enfermedades de transmisión sexual, etc.) está ampliamente documentada en la literatura médica”. En otro de los puntos, el doctor Flores argumenta que “debe distinguirse siempre a la persona homosexual, cuya vida está llena de sufrimientos y tribulaciones y merece el mayor respeto como persona, de la homosexualidad como enfermedad, que en todo caso es un tema que no ha terminado de debatirse”. Finalmente, la Sociedad Peruana de Sexología Médica apuesta por “distinguir entre los valores que todos compartimos (derechos humanos, protección a las minorías, no discriminación, libertad de elegir) y los problemas de salud que padecen los homosexuales”.

 

En el sexto apartado del argumentario, denuncian que, “en los programas televisivos españoles que llegan a Perú, existe mucha intolerancia ante las ideas que no se comparten, en este caso las afirmaciones científicas del doctor Polaino”. Mientras siguen los ecos de la campaña mediática contra Polaino, la asociación Profesionales por la Ética acaba de poner en marcha una recogida de adhesiones al prestigioso psiquitra, a través de la dirección Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.. La entidad denuncia que el doctor “ha recibido un acoso mediático sin precedentes por haber declarado en el Senado como experto contrario a la ley que permitiría el matrimonio (incluida la adopción de niños) entre parejas del mismo sexo”. En su mensaje, remitido a los medios de comunicación, la federación propone “leer la comparecencia de Polaino antes de intentar desprestigiarle, insultarle o ridiculizarle”.

 

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