Familia y Educación

El hiperactivo

Escrito por Julio Gallego Codes. Psicopedagogo. Publicado en Conoce a tus hijos.

Se denominan niños hiperactivos a aquellos que presentan junto a una frágil atención, una conducta fácilmente irritable, extraordinaria movilidad, imposibilidad de permanecer sentado y quieto poco más de un corto periodo de tiempo.


La hiperactividad es más frecuente en los chicos que en las chicas.

Comportamientos más frecuentes del hiperactivo.

Movimiento corporal excesivo.
El chico no para. Sale, entra, se levanta, interviene en todo. Se recoge en su habitación a trabajar y un minuto después ya está en los pasillos.

Impulsividad
Obra continuamente según el estímulo del momento. Actúa sin autocontrol, sin reflexión.
No piensa en los resultados. Carece de hábitos de voluntad y previsión.

Atención dispersa.
Distraído, gran dificultad para la concentración. Trabajos escolares incompletos. Sin constancia.

Emotividad.
Reacciones descompensadas a los diversos estímulos. Estallidos emocionales

Coordinación visomotora.
Pobre. Tiene dificultad en tareas tales como escribir, dibujar, calcar, recortar. Escaso equilibrio

Memoria escasa.
Frecuentemente olvida las lecciones, los encargos. Aún con un régimen de memorización intenso, le es difícil la retención

Tendencia al fracaso.
Renuncia con facilidad a la tarea


Tratamientos.

- Nutritivo. A base de una rica alimentación en proteínas, vitaminas y minerales. Las vitaminas B3, B6 y C mejoran el nivel perceptivo y el aprendizaje.

-Psicopedagógico. Deben trabajarlo conjuntamente padres y profesores. Con cada chico el adecuado para él.
Se han experimentado varios programas educativos para los hiperactivos. El denominador común de esos programas es reforzar el convencimiento de que el autocontrol y la voluntad pueden mejorar notablemente. Para lograrlo, suelen aconsejarse ejercicios fáciles, caseros y lúdicos, que cualquier persona puede casi siempre dirigir y hacer efectuar al hiperactivo. Tan importante como la ejecución de esa actividad, es la perseverancia en la misma.

Presentamos brevemente cuatro programas, anunciando al mismo tiempo la conveniencia de utilizarlos de forma alternativa.

Autosugestión.
Mediante esta técnica pedagógica, el chico, aprende a relajarse, a adquirir autocontrol, atención y mejora su concentración.
La disciplina personal se obtendrá mediante una serie de ejercicios escalonados de relajación y autocontrol.
Se trata de centrar la atención el "algo", rechazando otros estímulos.
Actividades básicas son: los ejercicios respiratorios; hablarle de forma lenta, tranquila y razonada; realizar suavemente la manipulación de objetos: abrir y cerrar puertas, cajas, ventanas... Recogida lenta de la ropa. Realización de dibujos, recortado y pegado cuidadoso de los mismos.

Modificación de la conducta.
El método pretende en este caso, mejorar la conducta de los chicos mediante el tradicional sistema de los premios y castigos: el elogio, la gratificación... o la privación, la corrección.
Primeramente es necesario que cada chico tenga orden en su vida. En la medida de lo posible, conviene confeccionar con él un plan, y luego exigir se ajuste a él.
Se trata de ayudarle a conseguir actitudes apropiadas. El hiperactivo tiene actitudes negativas y mediante la modificación de conducta se procura que estas cambien.

Voluntad personal.
"No existe ninguna duda de que al niño hiperactivo se le pueden enseñar hábitos estables mediante el desarrollo de la fuerza de voluntad" (R.Valett).
La voluntad se educa y un buen punto de partida es el esfuerzo en la pequeña meta personal que lograda en un corto periodo de tiempo, propiciará la lucha por conseguir la segunda pequeña meta personal, y así sucesivamente.
La utilización de un cuaderno o agenda en donde se anota toda la tarea, es muy provechosa.

Teratia de concentración.
El esquema fundamental pretende enseñar a los niños a detenerse, pensar y escuchar cuidadosamente lo que va a hacer antes de comenzar la tarea asignada.
Su tiempo de estudio debe estar muy dirigido. El chico deberá informar diariamente con todo detalle a la persona que está encargada de su control. Con esa persona acordará el plan diario de estudios: qué va a estudiar primero, cuánto tiempo; qué hará después. Distribución de tiempo para cada asignatura, etc.

Una terapia para hiperactivos:
"Desarrollo del lenguaje interno".
Objetivo: Centrar la atención en un tema determinado desarrollando el diálogo interior para que permita modelos de conducta más calmada y ordenada.
Planteamiento del hiperactivo ante cada tarea o estudio:
1. ¿Qué es lo que tengo que hacer?
2. ¿Cómo lo voy a hacer?
3. ¿Cómo lo estoy haciendo?
4. ¿Cómo lo hice?

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