Familia y Educación

El tartamudo.

Escrito por Julio Gallego Codes. Psicopedagogo.. Publicado en Conoce a tus hijos.

El reconocimiento del tartamudo es extraordinariamente fácil: su dicción tiene una importante falta de fluidez, se estanca en el paso de una sílaba a otra, o de una palabra a otra. Son frecuentes sus bloqueos, repeticiones, sensación de ahogo y respiración alterada. Estas características dan un habla de velocidad lenta, con entonación anormal.

 

Hay distintas clases de tartamudeo:

 

·         El tartamudeo inicial: se suele producir al principio del habla, y suele desaparecer un año más tarde.

 

·         Tartamudeo benigno: perdura más tiempo, pero a los ocho o diez años ha desaparecido tras una recuperación espontánea.

 

·         Tartamudeo crónico: se llega con él a la edad adulta.

                                                           

 

I. Patrón de actuación del chico ante su tartamudeo.

 

Situación A: ANSIEDAD.

El chico se establece en una situación de ansiedad, normalmente porque ya se sabe tartaja. En la medida que se aumenta la ansiedad, se mejora como tartamudo, se hará un experto tartamudo. El chico está ya profundamente nervioso y llega a la situación "B".

 

Situación B: TENSION MUSCULAR.

Especialmente producida en los maseteros de la cara. Entonces, realiza un sobreesfuerzo muscular en los maseteros al ir a hablar, o intenta hablar sin pararse. Otras veces, como ya sabe que va a tartamudear, toma precauciones, se pone sobre aviso inconscientemente, y con gran tensión se lanza a hablar. Y así llega perfectamente a la situación "C".

 

Situación C: TARTAMUDEO.

Las situaciones "A" y "B" se incrementan con una pérdida del ritmo respiratorio adecuado, y aparece una entonación descordinada en el habla. Ha comenzado a tartamudear. Lo percibe e intenta hablar lo menos posible.

 

Ya tenemos ante nosotros al tartamudo: cada vez que el chico crea o le parezca que se va a crear la situación "A", llegará "C".

 

Y además detecta una serie de ventajas:

1. Aprecia que sus padres  se fijan más en él.

2. No tiene que leer en clase en voz alta.

3. Se ve libre en clase de bastantes preguntas engorrosas sobre lecciones escolares.

        

Por lo tanto, las dos explicaciones más frecuentes al tartamudeo son:

¨ La tensión psicológica del sujeto y el reforzamiento recibido.

¨ La falta de coordinación entre los sistemas respiratorio, fonatorio y articulatorio.

                                                           

 

II. Actuaciones de padres y profesores ante el tartamudo.

 

1. Hacerle hablar tranquilo, despacio. Pedirle que se concentre en lo que va a decir. Seguir el consejo de Navarro Tomás: "La pronunciación correcta se logra con el apoyo de la ortografía, la escucha de la oratoria, y muy especialmente usando naturalidad en la pronunciación".

La articulación castellana es de sonidos claros, con un tono más grave que agudo y ritmo lento.

 

2. Relajación: facilitarle situaciones tranquilizadoras. Cuando el tartamudo tiene que hablar en una situación que él considera problemática, cometerá muchos errores. Dejarle que hable como él sabe, quitarle tensión. Estas dos primeras actuaciones lograrán que desaparezcan muchos errores.

 

3. Los adultos nunca realizarán operaciones de refuerzo. Se trata de no prestar especial atención al problema. Una conducta reforzada por nuestra mayor atención o disgusto, logrará un tartamudo para siempre.

 

4. Hacerle leer a él sólo (sin los demás compañeros delante), textos muy despacio, pidiéndole que haga pausas cada tres o cuatro palabras y que se pare a respirar en cada pausa.

 

5. Enseñarle un patrón de habla pausado, lento, con adecuado ritmo respiratorio y relajado. Animarle a que ensaye este patrón en todos los momentos y circunstancias de su conversación. Explicarle cómo es el habla castellana.

 

6. Si el profesor detecta que está ante un caso de tartamudeo crónico o resistente, recomendar a los padres que lo lleven a un especialista.