Familia y Educación

La anoréxica

Escrito por Julio Gallego Codes. Psicopedagogo.. Publicado en Conoce a tus hijos.

La anorexia es un trastorno del comportamiento alimentario muchísimo más frecuente en chicas adolescentes que en chicos. Conlleva una importante pérdida de peso.


Los padres y  profesores que intuyen que tienen una chica con este problema, procurarán dos operaciones inmediatas:

1. Tratar de  que sea vista lo antes posible por un  médico.

2. Comprender qué le está pasando, especialmente desde un punto de vista psicológico: examinar su posible actitud depresiva, inseguridad, insatisfacción con ella misma.

 

La anorexia se ha extendido como consecuencia del abundante bombardeo que desde revistas y televisión se ha venido haciendo sobre el ideal del cuerpo femenino, hasta el punto de haber creado un modelo de cultura sobre la belleza en la que la estructura corporal es ligera. De este modo, en las adolescentes y jóvenes, el miedo intenso a un aumento de peso y la preocupación obsesiva por el peso y la figura se han convertido en ley importante. Efectivamente, si esta idealización corporal no se correlaciona con el de una chica en cuestión, puede humillar y se buscará salida a esa frustración.

 

Junto a esta causa de fuerte valor desencadenante del problema, aparecen en un momento, generalmente en la adolescencia, otros elementos que favorecen el comienzo del trastorno alimentario. Son elementos que tienen relación con la autoestima, dificultades en las relaciones sociales y algún tipo de estrés.

 

                                         Observaciones del educador.

 

El educador irá apreciando una serie de reacciones, que reflejan que la anoréxica tiene un pobre concepto de su apariencia física. Suelen ser conductas y hechos de este tipo:

 

* Evitará la ropa apretada.    

* Insatisfacción corporal.

* Evitará reuniones en las que pueda haber "ojos medidores".

* Tendencia a la tristeza y al aislamiento 

* Caída del cabello.     

* Alteraciones en la dentadura: abundancia de caries.

 

Con estas y otras observaciones, el educador puede proporcionar datos a los padres y médicos y será posible que él mismo colabore en la solución del problema con alguna forma de actuación cooperadora al tratamiento que el médico indique.                              

 

 

Anoréxica acompañada de depresión y baja autoestima.

 

Indicarle con claridad cuál es la repuesta correcta  a una determinada situación.       

Valorarle los aciertos.

Rodearla de un clima de esperanza, de un futuro mejor.

Presentarle mil visiones positivas de las cosas.

Ocupar sus tiempos libres escolares con deportes, juegos, pasear con amigos.

Fomentarle el cultivo de aficiones: pintura, música, etc.

 

Anoréxica con ansiedad.

                  

Hay que utilizar técnicas de reducción de la  misma.

Procurarle modifique los pensamientos erróneos sobre imagen corporal.

Fomentarle la sociabilidad. Evitarle el aislamiento exagerado.

Contrapresionar sobre la cultura de una imagen corporal ligera: desarrollar su espíritu crítico.

 

Anoréxica con trastornos obsesivos-compulsivos

Utilizar técnicas persuasivas. Fuerte motivación.

Enseñarle a corregir pensamientos distorsionados que no conducen a nada; detectar pensamientos irracionales sobre comida y peso.

Resaltar que por encima de la cualidad corporal hay otras mucho más valiosas  que originan felicidad propia y ajena: el buen humor, la simpatía, comunicabilidad, comprensión hacia los demás, etc.                       

 

Anoréxica con bajón en los resultados escolares.          

        

Motivación.

Ayuda más individualizada

Aconsejarle la división de las tareas

Ayudarle a confeccionar su horario personal.                                                                                                                                

 

                                              

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