Familia y Educación

Adolescencia y movida juvenil

Escrito por Concepción de la Rubia - GEA Málaga. Publicado en Adolescencia y juventud.

La adolescencia ha empezado a ser un bien escaso en nuestra sociedad. Los menores de 15 años que hace cuarenta años y hace treinta años suponían el 27,4 y el 27,8 de la población total, hoy apenas representan el 11,93 % de esta, al paso que los mayores de sesenta y cinco que suponían entonces un 8,2 % ahora suponen mas del 16 % de la misma. En nuestra sociedad los ancianos de tercera edad son tan numerosos que los niños y los adolescentes


Esta nueva situación conlleva tres fenómenos paralelos. En primer lugar, el agravamiento progresivo del sostenimiento económico de las personas mayores que, a su vez impone un entorno sociopolítico en el que los problemas socioeconómicos de los mayores están adquiriendo un peso político mayor que los de los adolescentes. Tener satisfecha Las necesidades y aspiraciones de la tercera edad obliga a alterar los presupuestos anuales del gobierno con el fin más o menos declarado de comprar su apoyo electoral en las urnas.

En segundo lugar, el debilitamiento del volumen económico del mercado adolescente que pierde peso relativo al del consumo adulto con el transvase de inversión en sectores de producción que respondan a sus demandas de consumo postadulto.

En tercer lugar, el cambio de sentido en la oferta de servicios relacionados con el estado de bienestar, que están orientados mas hacia los viejos que hacia los adolescentes.

Todo ello hace que los entornos sociales de la vida social rutinaria, del transporte publico, de los servicios de asistencia social, de las campañas de dietética y de medicinas preventivas, de control de salud y de alimentación, de la planificación urbana y social, de la oferta de productos y servicios de consumo, respondan mas al estilo y modos de vida de los viejos que a los de los adolescentes. La calle esta perdiendo su hegemonía adolescente a favor de los ancianos y con ello resultan cada vez menos tolerables .Fruto de todo ello es que la exuberancia adolescente, sus exhibiciones de fuerza y vitalidad se perciben cada vez mas como gestos de insolencia y poses de agresividad peligrosa.

ESCOLARIZACION

Tras un esfuerzo multisecular nuestra sociedad ha conseguido mediante la escolarización universal, desterrar el analfabetismo, Un encuadramiento que al ser universal y obligatorio, deviene similar a una casi conscripción militar que, no solo se ha generalizado a toda la generación adolescente sino que sigue en alza constante entre los que siguen a la adolescencia. De los tres a los 16 años el 100% de los adolescentes se encuentra escolarizado. A los 18 años continua estándolo el 62%.

Puede que la conquista social de la escolarización universal no sea lo que los adultos creemos que es o queremos que sea y que su influjo acabe siendo más disfuncional que rentable o beneficioso para ellos y para nosotros los adultos. El ideal de la escolarización universal implica de entrada para los adolescentes que se vean obligados a estar recluidos diariamente en un centro escolar durante ocho o diez horas de aplicación y trabajo, un horario mas extenso que el de las treinta y cinco horas por el que ahogan sus padres y más intenso por el nivel de competitividad de resultados que se reclama de ella con mas urgencia que a sus padres .

Para comprender a los adolescentes escolarizados habría que profundizar en el resentimiento social provocado por:

A) Las altas tasas de fracaso escolar de aquellos que no consiguen el certificado escolar.

B) De los obligados a pasar de curso sin haberlo superado.

C) La de los que mueren definitivamente en los llamados años de libertad académica.

Todos ellos constituyen un ejército de reserva abocado al fracaso y a la decepción.

Pero, tal vez, el hecho que más decisivamente condiciona la reclusión adolescente escolar es el de la coexistencia de un entorno desorbitado de competitividad escolar por el que el acceso a los estudios superiores esta condicionado a los resultados de la enseñanza media y la comprobación cotidiana de que la mayoría de los títulos universitarios han perdido la garantía de entrada al mercado de trabajo. Esta competencia estéril, tan inevitable como ineficaz, actúa como virus de desaliento de desmotivación y de cinismo entre los supuestamente aplicados y motivados escolares.

Los adolescente, en definitiva, muchos de ellos al menos, han dejado de encontrar en las escuelas el instrumento básico de su socialización para el mundo adulto y sienten que su presencia en ella es mas un proceso de desocializacion que de promoción e integración social.

Los sondeos que vienen efectuándose en los centros escolares fuera de España en Europa, demuestran que estos problemas no son exclusivos de nuestros adolescentes, sino que con comunes a todos ellos. LA

ADOLESCENCIA ALARGADA

Además de recluida es una adolescencia desproporcionalmente alargada. Ha desaparecido por completo aquella sociedad en la que el 805 concluía su etapa escolar a los 14 años y se incorporaba a los 16 en la fuerza del trabajo, cumplía el servicio militar a los 20 y casi de inmediato fundaba su propia familia o por otro lado, terminaban sus estudios universitarios y el mundo laboral le esperaba para ofrecerle un lugar con lo que independizarse y vivir su vida.

Se da una especie de apelmazamiento que impone el alargamiento artificial de la condición adolescente que ni intelectual, ni social ni biológicamente desean prolongar por más tiempo. En una condición de adolescencia mutilada e inconclusa se encuentra uno de cada cuatro adolescentes que viven mas como libertos que como ciudadanos libres. Por su edad podrían haber superado con creces la etapa escolar y haber abandonado los estudios por su edad igualmente han alcanzado o están a punto de alcanzar la mayoría de edad que le permite contraer matrimonio y firmar contratos. Podrían y querrían entrar en el mundo responsable y económicamente autonomizador del trabajo pero siguen sometidos a la incertidumbre de la escuela del paro o del trabajo temporal. Constituyen todo un ejército de ciudadanos preadultos políticamente libres y en plenitud de derechos ciudadanos pero socialmente esclavizados a la subvención del paro y el soporte familiar de los que no pueden liberarse.

IDEOLOGIA

La ausencia actual de nuevas ideologías, la inexistencia de consignas revolucionarias el desdén por las estructuras insatisfactorias de los adultos han llevado a muchos adultos a considerar a los adolescentes como escépticos, apáticos o cínicos. Se les supone subyugados por el absentismo, el narcisismo o la hedónica o lo que es peor como rentista egoístas e irresponsables que disfrutan viviendo del esfuerzo adulto y cómodos inquilinos del patrimonio público o familiar. Una imagen que no coincide en absoluto con la realidad social.

Muchos adultos hablan apresuradamente de una crisis de valores, pero lo que debemos de preguntarnos es si estamos presenciando de una mutación histórica. (Lo que teníamos antes y lo que tenemos ahora)

Lo absoluto----------Lo relativo.

Lo universal---------Lo particular.

El esfuerzo ----------El placer.

La familia -----------La pareja.

El día ----------------La noche.

¿CUALES SON LOS VALORES EN LA SOCIEDAD ESPAÑOLA?

El individualismo creciente en nuestra sociedad, la tolerancia a caballo de la indiferencia, el trabajo como valor utilitario, la importancia concedida al bienestar, el culto al cuerpo etc.…

Ante esta perspectiva es normal que los jóvenes ya mayores estén en sus familias como fondas gratuitas por tres razones: precariedad del empleo, carestía de viviendas y por no perder su nivel de vida.

Ya situados en la actualidad tendremos que tener cuidados de nuestros hijos para que adquieran valores esenciales y no le afecten el entorno que hay hoy en día.

Preocupémonos por donde van cuando salen, que amigos tienen y como se divierten, no digamos que son ya mayorcitos para saber donde se meten, porque haríamos como el avestruz (esconder la cabeza).

La principal droga en la actualidad es el alcohol y estamos tan acostumbrados a ella que no la vemos como peligro sino como una forma de integración social.

El alcohol lo toman en forma de botellón muy conocida esta movida ya en todas las ciudades y sus repercusiones en las barriadas que escogen los adolescentes para estar, casi todos los días leemos en el periódico denuncias de ciudadanos que no pueden dormir por el jaleo y otros por la basura que van dejando allí donde van.

Si les preguntamos a ellos nos responden que no tienen bastante dinero como para pasar unas horas con los amigos en un bar y tomar algunas copas y así, por 500 pesetas cada uno, pasan toda la noche con bebidas y aperitivos incluidos.

Esta primera droga (el alcohol) LLEVA SIN DARSE UNO CUENTA A LAS OTRAS (porros, éxtasis…)

Es necesario reflexionar de una manera seria por las causas mas profundas que inducen a muchas personas a drogarse. Subyace de una manera mas o menos evidente, en toda persona la búsqueda de la felicidad. La pregunta de un consumidor puede ser evidente ¡¿Qué me ofrece la sociedad, todos ustedes, o quien me ofrece por 1000 pesetas, algo que me haga sentirme tan bien, aunque sea por un rato, como la heroína, la coca, el crak…. ?¡

Las drogas nos hacen vivir una felicidad artificial, química de efectos, no duradera, por lo que se necesitan dosis repetidas, para mantener esas reacciones que en definitiva son eufóricas. Cada vez se utilizan mas la tolerancia aumenta y la dependencia también, pues se desea ese estado de sensaciones gratificantes. El cuadro social de apatía, depresión y vacío existencial es fundamental para el inicio de alguna sustancia que, liberando el aburrimiento y soledad, le da un aliciente a la vida.

OBJETIVOS QUE TENEMOS QUE TENER

Evitar el primer consumo

Solamente con una información científica, veraz y objetiva sobre el tema droga, se puede evitar el primer consumo. Pues en este primer consumo se crea en los circuitos neuronales una memoria cerebral, una memoria celular, que como huella gratificante se condiciona al menos parcialmente, a una repetición y en todo caso siempre es un refuerzo.

La evolución general, es que cuando se repite varias veces, y no importa el espacio de tiempo entre ellas que siempre ira disminuyendo, la huella neuronal aumenta, se potencia y ella misma exige su retroalimentación.

EVOLUCION DEL CONSUMO

1º) Luna de miel
En este periodo no existe nada malo todo es gratificante, crea nuevos amigos y nueva forma de vida. No hay deterioro físico ni psíquico y su familia no notara nada.

2º) Fase de consolidación
Aparecen signos no muy evidentes de deterioro. Comienzan los problemas familiares, de razonar y justificar todas sus conductas y sus relaciones.

3º) Fase de manipulación
Su vida gira ya en torno a la droga. Aparecen conflictos sociales, laborales, familiares y personales, con deterioro físico y psíquico, tiene ya dependencia celular y enzimática. Aquí la familia debe estar preparada para decidir y tomar posición clara y terapéuticamente positiva.

4º) Fase de esclavitud y chantaje
La drogodependencia ha tomado cuerpo como enfermedad crónica. Las dosis van en aumento, las sensaciones gratificantes empiezan a desaparecer, consumen para no encontrarse mal. Se ponen en tratamiento para no pasar el síndrome de abstinencia y no para su ayuda

5º) Fase de situación limite
En esta fase el individuo es consecuente de su deterioro pero no puede dejarlo. Periodo de búsqueda y reflexión. Es el periodo más importante para su tratamiento y recuperación.

¿QUÉ HACEMOS ANTE ESTA SITUACION?

Lo primero es confiar en ellos bajo una supervisión nuestra y mucho dialogo, pedir sitios de diversión para ellos, que puedan reunirse con sus amigos y tengan sitios deportivos, para bailar, para leer etc.…

Protestar a los contratos basura que le ofertan, animarlos para que sigan estudiando ya que hoy en día piden más calificación que antes. Darles ejemplos de vida con nuestra forma de vivir demostrando que no es tan importante el cuerpo sino la mente y el espíritu. Que se encuentren queridos haciendo un hogar de nuestras casas, para que le sirva de ejemplo para cuando ellos formen la suya.Y -por ultimo y no menos importante- rezar para que no nos toque vivir una situación de drogadicción.