Familia y Educación

La materia oscura

Escrito por Fernando Gil-Delgado - ageanet. Publicado en Adolescencia y juventud.

El estreno de la película "La Brújula dorada" ha puesto de actualidad la trilogía de de Phillip Pullman "La materia oscura" (La luz del norte, La daga y El catalejo lacado), por lo que volvemos a publicar la crítica que sobre ella realizo nuestro colaborador Fernando Gil-Delgado.


Como sucediera a Tolkien, El señor de los anillos ha tenido numerosos imitadores, fundamentalmente la empresa Dungeons & Dragons que es una auténtica fábrica de guerreros, duendes, enanos, elfos y demás elementos de fantasía. Lógicamente falta esa visión humana y cristiana que impregnaba la obra de Tolkien, y también, en la mayoría de los casos, su talento literario.

 

Muchos niños, a la espera de nuevas entregas de las historias de Harry, se han lanzado alegremente a leer la trilogía La materia oscura, de PHILLIP PULLMAN, en la que muchos han reconocido más ingenio y mejor calidad artística que en las historias de Harry Potter. La trilogía está formada por tres mamotretos (La luz del norte, La daga y El catalejo lacado) que cualquier padre se siente orgulloso de regalar a sus retoños si éstos van a leerlo, cosa que suele suceder. El libro de marras ha vendido ya más de 150.000 ejemplares y acaba de ser editado en libro de bolsillo. Los protagonistas son dos niños encantadores, hay ocurrencias e intuiciones muy atractiva, magia y fantasía. Es un gran envoltorio para un contenido nefasto.

 

La primera entrega, puro encanto, es un gran cebo. La segunda sorprende un poco: el lector experto se pregunta ¿qué está pasando?, el mensaje completo se revela en la tercera entrega. Pullman no engaña ni se presta a equívocos en su mensaje: Dios no existe. Las iglesias son comedoras de tarros, oscurantistas y opresoras. La vida eterna no existe. Lo único que importa es el momento presente. El destino eterno al que se puede aspirar es la disgregación y que los átomos que forman a cada ser se reciclen en el todo del universo. La conciencia y las facultades espirituales son simple evolución de la materia. Sólo la materia importa. Hay materia sutil y materia pesada pero todo es materia.

 

Uno de los protagonistas, encantadora señora, había sido monja, pero perdió la fe en Dios cuando descubrió que le gustaba un señor. ¡Qué tontería sacrificarse por Dios y amargarse la vida! Las fuerzas del "mal" están presididas por eclesiásticos, todos ellos obtusos y fanáticos, y ángeles (que resultan ser materiales, y obtusos) mientras que los maravillosos rebeldes, paladines de la libertad son presididos por un par de generosos modelos de ambición desmedida.

 

Cada capítulo de este libro empieza con una cita de clásicos de la literatura inglesa, fundamentalmente de Milton (El paraíso perdido) no hay que olvidar que ese libro es un elogio de la rebelión de Satanás contra Dios que Pullman imita; y de William Blake, el pintor, poeta, teólogo blasfemo que escandalizó a la puritana Inglaterra en el siglo XVIII.

 

La trilogía de En resumen, un libro que puede ser atractivo e interesante en algún punto, pero de contenido nefasto. Una perfecta maniobra de propaganda anticristiana primero, materialista después y finalmente atea. Personalmente recomendaría su lectura a todos los padres cuyos hijos han leído el libro.

 

 

Recomendamos

Noticias de ageanet

Escriba su correo electrónico