Familia y Educación

Entrevista con el presidente de la CONCAPA sobre la reforma educativa

Escrito por Ignasi Miranda.. Publicado en Educación-Enseñanza.

“Nuestro objetivo es evitar que los hijos queden a merced de una ley que sólo pretende adoctrinarles en la ideología laicista del Gobierno”. “No tenemos más opciones”.



Así se expresa Luis Carbonel, presidente de la Confederación Católica de Padres de Familia y Padres de Alumnos (CONCAPA), en el momento de anunciar la convocatoria de “una gran concentración en Madrid” contra la reforma educativa recientemente aprobada por el Gobierno a través de la LOE. Para el representante de una parte importante de los padres españoles, el ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero está actuando con “prepotencia”, como demuestra el hecho de que haya ignorado los 3 millones de firmas recogidas en los últimos meses a favor de la clase de religión confesional. (Entrevista publicada en forumlibertas.com)

 

Luis Carbonel, elegido presidente de la CONCAPA el pasado 18 de diciembre, es abogado en ejercicio y miembro de la Asociación de Padres (APA) del Colegio Compañía de María de Zaragoza, ciudad en la que trabaja activamente como miembro de la Federación Católica de Padres de Familia y Padres de Alumnos (FECAPA). Por otro lado, es el vicepresidente primero de la Confederación Aragonesa de Padres de Alumnos San Jorge (CONCAPA-ARAGÓN) y consejero del Consejo Escolar de Aragón. En pleno de verano, tiempo de reflexión para los ciudadanos, Carbonel repasa para ForumLibertas.com las principales cuestiones de actualidad, especialmente en lo que se refiere al futuro del sistema educativo en España.

 

-¿Cuáles cree usted que son los puntos más criticables de la nueva Ley Orgánica de Educación?

 

-Son muchos los aspectos criticables en una ley que hemos calificado de mediocre y nefasta para la educación. Citaremos tres:

 

1- La falta de medidas que combatan el fracaso escolar, que según el Informe PISA sitúa a España entre los últimos de la OCDE. Esta realidad presumiblemente aumentará con medidas tan ineficaces y tendenciosas como, por ejemplo, poder pasar de curso con 3 suspensos, el derecho de los estudiantes a hacer novillos (o campana, es decir, saltarse clases) sin conocimiento ni consentimiento de los padres o la ausencia de pruebas objetivas, especialmente de la reválida, presente en la mayor parte de países europeos.

 

2- El adoctrinamiento ideológico (se establece la asignatura “filosofía y ciudadanía”, evaluable y computable, para transmitir el credo del Gobierno) y la falta de respeto a los derechos y libertades de las familias al conculcar la libertad de enseñanza, el derecho a la libre elección de centro o el derecho a que nuestros hijos sean educados conforme a nuestras convicciones filosóficas, religiosas o morales. En este aspecto, se devalúa la clase de religión, que no será evaluable ni computable, pese a ser demandada por el 80 por ciento de las familias y a pesar de haber obtenido mas de 3 millones de firmas solicitando la equiparación de trato con las demás materias.

 

3- La desvertebración del sistema educativo, al permitir profundizar las diferencias en materias y contenidos entre las distintas comunidades autónomas, lo que hará inviable la homologación de estudios entre las mismas con el consiguiente problema si la familia se ve obligada a cambiar de domicilio y a residir en una comunidad autónoma distinta.

 

-¿Por qué el Gobierno ha aprobado la normativa con tanta rapidez?

 

-No, es desde luego, para reducir el fracaso escolar, ni para aumentar las libertades o derechos de las familias, ni para atajar la violencia en las aulas o mejorar la situación del profesorado, ni para superar la anterior Ley de Calidad (como era su obligación) ni para conseguir el consenso de la comunidad educativa, ni para ofrecer un bachillerato gratuito para todos … ¿Será entonces para degradar la clase de religión católica, para imponer su particular ideología laicista a través de la nueva asignatura “educación para la ciudadanía” o como arma política para anular lo realizado por el gobierno anterior? Me inclino por todos estos interrogantes puesto que, como ha manifestado el Consejo de Estado, para esta reforma habría valido con unas simples modificaciones de la Ley de Calidad, en lugar de volver a sistemas educativos trasnochados y caducos como la LOGSE.

 

-¿Estamos ahora, tras la aprobación de la ley, más lejos del deseado acuerdo educativo en España?

 

-Mucho más lejos, por cuanto el Gobierno ha intentado engañar a la sociedad (y continúa con el mismo discurso), manifestando que ha habido debate cuando no ha tenido en cuenta ni la opinión del Consejo Escolar del Estado (mayoritariamente en contra de la creación de la asignatura de “educación para la ciudadanía”) ni el del Consejo de Estado, que ha mostrado unánimemente fuertes críticas, como la ausencia de pruebas objetivas o la valoración y promoción del esfuerzo. Tampoco ha valorado el criterio de agentes educativos y sociales importantes como la propia CONCAPA, que presentó más de 3 millones de firmas. Nuestra ingeniosa ministra de Educación, María Jesús San Segundo, ha llegado a presumir de que la LOE no gusta a nadie, como si eso fuera un punto a favor de la reforma en lugar de una buena razón para modificarla sustancialmente.

 

-¿Qué se puede hacer todavía, desde la comunidad educativa y las asociaciones de padres, para mejorar la situación de la clase de religión confesional? ¿La CONCAPA seguirá luchando para que el Gobierno valore o reconozca sus 3 millones de firmas recogidas?

 

-En este momento, tras el reiterado despotismo de este Gobierno, que recuerda a la concepción educativa de los antiguos países comunistas, sólo cabe hacer llegar a todas los familias que esta reforma educativa afecta gravemente a los estudiantes en edad escolar, entre otras razones por las siguientes:

 

-          Porque, con la degradación de la enseñanza, nuestros hijos saldrán peor formados que sus compañeros europeos y, por tanto, accederán a los peores trabajos cuando tengan que competir en un mundo globalizado donde se exige cada vez mayor formación.

 

-          Porque el Gobierno está suplantando el derecho de las familias a que los hijos reciban una educación conforme con sus principios filosóficos, morales y religiosos, al degradar una asignatura como la de religión para convertirla en mero pasatiempo, en lugar de darle el mismo rango que las demás; y pretender la imposición de una concepción laicista a través de la nueva asignatura (educación para la ciudadanía) con la que se adoctrinará a nuestros hijos sobre lo que está bien o mal, lo correcto o incorrecto, en suma, enseñando muchas veces una concepción ideológica que puede ser contradictoria con la que enseñamos en nuestras casas.

-           

Por estas razones, la CONCAPA considera que no quedan otras opciones que manifestar el rechazo de la mayor parte de la sociedad hacia el proyecto de LOE mediante una gran concentración pública en Madrid, en el próximo otoño. Nos va en ello no sólo conseguir una buena formación intelectual de nuestros hijos, para que no se les hurte el futuro al que tienen derecho con su esfuerzo, sino evitar que los mismos queden a merced de una ley que sólo pretende adoctrinarles en un pensamiento único: la ideología laicista del Gobierno.

 

-¿Por qué la CONCAPA piensa que la libertad de enseñanza para los padres está seriamente amenazada?

 

-Porque el Gobierno, en lugar de garantizar (como es su obligación) los derechos y libertades constitucionales que el artículo 27 de la Constitución consagra a favor de los padres (libertad de enseñanza, elección de centro, etc.), ataca una vez más a la familia al pretender imponer un pensamiento único mediante un modelo de escuela pública, laicista y estatalista, a la que prima y protege mientras discrimina cualquier otro tipo de centro que no cumpla estos parámetros. Para ello, en lugar de promover la creación y la pluralidad de colegios con diversidad de idearios y proyectos para satisfacer las diferentes demandas de los familias, establece dificultades y mecanismos burocráticos para que los alumnos no vayan a los centros elegidos por sus padres, sino a los que quiera el Gobierno.

 

-¿En qué se discrimina a los centros concertados o de iniciativa social?

 

-Se discrimina a los centros concertados porque se les otorga la mitad de los recursos que recibe un centro público y, encima, se les culpa de todos los males de la educación por el simple hecho de que son independientes y libres. El Gobierno hace esto en lugar de promover una sana competencia entre todo tipo de centros. Con su actitud, salen perdiendo la calidad y libertad de enseñanza y, por tanto, nosotros, nuestra sociedad. Con esta reforma, como siempre, las familias más perjudicadas son las que disponen de menos recursos económicos porque, con la degradación de la calidad de la educación, pierden la oportunidad de poder escalar a mejores posiciones económicas y sociales, sin que tengan posibilidades de optar a otro tipo de centros. El Gobierno, que tiene poco de socialista o de obrero, pierde la oportunidad de impulsar una gran transformación social mediante medidas como el bachillerato gratuito para todos, que ya es disfrutado en algunas comunidades autónomas, con independencia de cuál sea el tipo de centro elegido.

 

-¿Qué es lo que cree usted que ha movido al ejecutivo a promover estas medidas legislativas?

 

-Podemos concluir manifestando que este Gobierno tiene miedo a la libertad que permita la formación de ciudadanos con capacidad de crítica, personas independientes capaces de tener una formación o unas creencias distintas a las gubernamentales. La prepotencia de considerar verdad única la ideología dominante supone reducir la educación a una mera instrucción unidireccional, con desprecio absoluto a la libertad individual y al derecho, preferente y primigenio, de las familias a educar a los hijos conforme a las propias convicciones.

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