Familia y Educación

Un estudio universitario revela que la educación mixta potencia el fracaso escolar de los niños

Escrito por José E. Cabrero (Publicado en Ideal de Granada). Publicado en Educación-Enseñanza.

Un estudio revela que la educación mixta potencia el fracaso escolar en los niños. Investigadores de la Universidad de Granada aseguran que la probabilidad de que un chico repita curso, con respecto a las chicas, es de más del doble en los colegios públicos españoles

 

 

En una época llamada a pasar a la Historia por el protagonismo compartido, paritario, entre hombres y mujeres, la educación juega un papel fundamental. Balones y muñecos tienen género pero no sexo. El «como usted diga», ya no está ligado al tipo sentado en su sillón, fumando un puro, escondido detrás de una placa directiva. Ellas también se sientan. Incluso mandan a formar filas. La aspiración no tiene más límites que los personales.


En toda esta amalgama de llamadas al sobresaliente, los resultados del actual sistema académico suspenden. Buscarle solución, evitar ser 'pisados', es el objetivo de investigadores como Manuel Gurpegui, profesor titular de Psiquiatría de la Universidad de Granada, que ha realizado un profundo estudio de los colegios públicos mixtos españoles. La conclusión: los chicos están en desventaja frente a las chicas.


El trabajo analiza el rendimiento de 712 alumnos y alumnas de centros públicos de Almería, y 493 de Ceuta. Gurpegui subraya que la idea surgió de la Asociación de Colegios de Educación Diferencia de Europa (EASSE), que hoy se concentra en Granada para celebrar una jornada formativa.


«Ahora, en el sector público español sólo existe la educación mixta», reflexiona Gurpegui. Considera que «nunca nadie» se ha preocupado de evaluar sistemáticamente las ventajas, inconvenientes, resultados y características de ambos modelos. «Es como si se nos ocurriera meter un nuevo medicamento sin hacer una prueba anterior», ironiza el profesor. Y se pregunta: «¿Cómo es que no hacemos alguna indagación empírica acerca de los resultados de un modelo o de otro?» Ya los datos de la Unión Europea y del Ministerio de Ciencia apuntan que los resultados académicos son más bajos en chicos que en chicas. «Después de hacer el estudio, podemos afirmar que los niños están en desventaja en medidas contra el fracaso académico, sobretodo entre los 15 y 16 años».


Si definimos al fracaso escolar como tener tres o más asignaturas suspensas, la posibilidad de que ellos no pasen el examen se multiplica por 1,5 respecto a ellas. Además, por cada chica que repite -o haya repetido curso alguna vez- hay dos chicos. «Obviamente -señala Gurpegui-, la presencia de síntomas depresivos, así como los trastornos en las conductas alimenticias, aumentan el riesgo de fracaso».María Calvo, presidenta de la delegación española de EASSE, siguió atentamente la explicación del profesor Gurpegui. Apuntó que con un 30% de fracaso escolar en las aulas españolas, «una posible solución es la educación diferenciada». Y subrayó cómo los resultados en colegios unisex son «descaradamente superiores, tanto para niños como para niñas».


Mejores resultados

La explicación que dan es que los procesos de aprendizaje son diferentes en chicos y chicas, y es necesario hacer algún tipo de separación. «No tiene por qué ser total, que sería la mejor opción. Otro modelo es separar en tramos de edad y en determinadas asignaturas para potenciar las habilidades de ambos sexos».

Uno de los factores que más influyen en que las niñas vayan por delante en el colegio es lo sentimental -y lo que no es sentimental-. «Con la llegada de la pubertad, las chicas, que maduran antes, son perfectas señoritas. Ellos son todavía críos. En las clases se generan conflictos y los profesores pierden el 80% de su tiempo salvando crisis entre sexos. Ellas les desprecian por ir detrás. Ellos dicen que estudiar es cosa de niñas... Esto genera violencia sexista», sostiene Calvo. El profesor Gurpegui, por su parte, lo tiene claro: «¿Quién pone en duda que se estudia mejor en un ambiente tranquilo que cuando se tiene un estímulo erótico cerca?»


Pero al hablar de educación diferenciada, una de las grandes dudas que se achacan a este sentido es la lacra en habilidades sociales que pierden los jóvenes. Tanto Gurpegui como Calvo están convencidos de que «no hay ninguna evidencia de esto». Por ahora, sólo nos queda esperar al estudio que deje de buscar las razones del fracaso para encontrar las claves del éxito.

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