Familia y Educación

El orden, un valor indispensable para la vida

Escrito por Ref. Ideasclaras.com. Publicado en Educación-Enseñanza.

El orden es un valor que se aprende en el hogar y nos acompaña para toda la vida. Hay quienes son ordenados por naturaleza, pero para otros el orden es un valor que se debe adquirir. De cualquier forma, el orden es indispensable para triunfar en la vida y de ahí la importancia de educar a los hijos desde muy pequeños en este valor.

Cuando hablamos de orden, no nos referimos solamente a la organización de las cosas materiales en nuestro hogar o espacio de trabajo. Somos también ordenados en la forma en que conducimos nuestra vida, en la forma de organizar nuestras ideas y hasta en nuestra presentación personal.

Para adquirir este valor es necesario poner en marcha la fuerza de voluntad en pequeños detalles, que en su conjunto, forman hábitos de orden. Así cuando se les enseña a los niños a ser organizados en su pequeño mundo, aprenderán a ser adultos estructurados y al mando de su propia vida.

Responsabilidad de los padres

Para educar en el orden es vital el buen ejemplo de los padres. En un hogar donde no existen normas claras, donde el desorden reina en cada rincón, es muy probable que los niños crezcan sin saber qué es ser ordenado. Pero si los padres mantienen su habitación ordenada, así como una presentación personal intachable, los niños aprenderán de ello como el modelo a imitar.

El orden en los niños debe comenzar desde que están en capacidad de recoger sus juguetes luego de utilizarlos; así, a medida que crecen, se les da responsabilidades para mantener orden no solo en su habitación, sino en el resto del hogar.

Y aunque no hay fórmulas exactas, cada familia debe organizarse según sus necesidades y circunstancias para educar en el orden: las tareas que se asignan a cada hijo deben ser individualizadas; una táctica es redistribuir algunos de estos encargos cada semana con el fin de evitar la creencia de que un hermano trabaja más que el otro.

Lista de tareas en el hogar

Una buena idea es realizar una lista de las principales tareas que deben repartirse entre los hijos. A los mayores se les puede responsabilizar de las actividades más complicadas, mientras a los pequeños de las más sencillas. Cuando se comparte el cuarto entre hermanos es importante delimitar las obligaciones y responsabilidades de cada uno, como hacer su cama y mantener sus juguetes, libros y cuadernos en el lugar que le han sido asignados. Eso sí, como padres tenemos la responsabilidad de ofrecerles espacios para que ellos puedan guardar sus objetos personales.

En hogares donde hay una empleada, los niños deben aprender que ésta es una persona que trabaja ahí, pero no está a su disposición ni es la única responsable de mantener el orden y la limpieza del hogar. Por eso, tenga cuidado para que la empleada no asuma las responsabilidades de orden que han sido asignadas a los hijos.

Explicar las razones del orden

Para lograr que los hijos asuman el orden como un valor que deben cultivar y no como un constante y tedioso mandato de sus padres, es bueno explicarles las ventajas que trae para la vida el ser ordenado:

  1. Impide que las cosas se caigan cuando se abren los armarios.

  2. Evita caídas y accidentes por tropezarse con objetos dejados en el piso.

  3. Al mantener las cosas en su lugar se hace la vida más fácil y no se pierde el tiempo tratando de buscarlas.

  4. Con cada cosa en su lugar y un lugar para cada cosa, los espacios del hogar lucen más bonitos.

  5. El ser ordenados también evita animales y plagas, pues el orden está ligado a la higiene, especialmente en áreas como la cocina y el baño.

Comandos de orden para los niños

Los padres pueden establecer ciertas reglas que se deben respetar para mantener el orden establecido. Algunas de ellas son:

  1. La ropa sucia no se tira al suelo. Debe dejarse en el lugar indicado.

  2. Los desperdicios se arrojan al basurero.

  3. Las toallas se dejan colgadas en la percha.

  4. Al llegar del colegio las mochilas y el uniforme se dejan ordenados, no tirados en el suelo.

  5. Los platos y vasos que se utilizan deben ser regresados a la cocina.

  6. Al lavarse los dientes, la crema dientes se debe volver a tapar y el cepillo en su lugar habitual.

Ref. Ideasclaras.com

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