Familia y Educación

La familia, asunto de estado

Escrito por Mª Teresa López López. Publicado en Familia-Matrimonio-Vida Conyugal.

Necesidad de políticas públicas de ayuda a la familia
Conferencia impartida por la Decana de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales Universidad Complutense de Madrid, en el Instituto de Iniciativas de Orientación Familiar el día 8 de febrero de 2003


INTRODUCCIÓN

El objetivo de mi intervención es hacer algunas reflexiones en torno a las políticas públicas de ayuda a la familia y revisar porque debemos reclamar ayudas al Estado y que debería hacerse en materia de política familiar para acercarnos a la situación que disfrutan nuestros vecinos europeos. Y lo voy a hacer dividiendo mi intervención en tres bloques:

En el primero estableceré las tres premisas de partida sobre las que, en mi opinión, deberían apoyarse las políticas de familia.

En segundo lugar me referiré a las razones que justifican la puesta en marcha de este tipo de políticas públicas.

Por último me referiré al contexto en el que estas políticas se van a desarrollar ya que esto nos obliga a caminar al menos en la misma dirección que nuestros países vecinos.

PREMISAS DE PARTIDA

Las premisas de partida que en mi opinión deben tenerse en cuenta a la hora de arbitrar este tipo de políticas de ayuda a la familia se deben concretar en tres:

1. La familia, y las decisiones que se toman en ella, no afectan exclusivamente a la esfera privada. Existen fuertes interrelaciones económicas, políticas y sociales entre las decisiones de las familias y los poderes públicos -Estado, Comunidades Autónomas, etc-.

2. La responsabilidad de tener hijos, de cuidar de ellos y de educarlos es exclusivamente responsabilidad de la familia. Los poderes públicos no deben nunca arbitrar políticas públicas que sustituyan a la familia, deberán limitarse a ayudarla a desempeñar su labor de la manera mas eficaz para todos, para ellos y para la sociedad.

3. Las políticas de familia no deben confundirse con políticas de mujer, tampoco son políticas de igualdad de derechos, ni tampoco son políticas de mercado de trabajo.

FUNDAMENTOS DE LAS POLÍTICAS FAMILIARES.

Al hablar de políticas públicas y familia nos estamos refiriendo a dos de los agentes principales que participan en el desarrollo económico y social de un país; el sector público -estado- y la familia. Y entre ellos se producen fuertes interrelaciones en ambos sentidos.

Es evidente que las actuaciones públicas afectan a las decisiones de las familias y a su vez las decisiones y la forma de vida de éstas también inciden de manera significativa sobre las políticas públicas. Una u otra forma de organizar, por ejemplo, la política educativa o la política de vivienda, por poner dos ejemplo claros, afectan a las decisiones de consumo e inversión de las familias.

Igualmente al estado tampoco le es indiferente que las familias decidan tener menos hijos y por tanto invertir menos en capital humano; al estado no le es indiferente que las mujeres decida acceder al mercado de trabajo y dividir su tiempo entre el cuidado de sus hijos y de sus mayores y su actividad profesional. Estas y otras decisiones así como las pautas de comportamiento de las familias, pueden suponer cambios en la demanda de los bienes y servicios públicos y pueden alterar y presionar las políticas públicas en un sentido o en otro.

La percepción de estas interrelaciones entre el sector público y la familia nos muestra que el estado no debe ser, es mas, no puede ser indiferente a las decisiones que toman las familias, y no puede y no debe ser indiferente a las nuevas necesidades a las que éstas se enfrentan. Existen, no obstante, algunos ámbitos en los que esas interdependencias son especialmente significativas y relevantes, tanto a nivel económico como social, y que nos permiten identificar lo que podríamos denominar los fundamentos de las políticas familiares. Me voy a remitir a los tres aspectos que considero de mayor relevancia, siendo consciente que quedan fuera otros igualmente de gran interés pero que por cuestión de tiempo no podemos entrar en ellos, y permítanme que los enuncie de una manera muy sencilla:

1. Un fundamento económico y social relacionado con el crecimiento económico, la redistribución de la renta y la inversión en capital humano que se realiza en el seno de las familias.

2. Un fundamento basado en la defensa de dos derechos básicos: el derecho de los cónyuges a tener un trabajo y una familia; y el derecho de los hijos a tener unos padres. Me referiré a lo que habitualmente se engloba bajo el paraguas de las políticas de conciliación de la vida familiar y laboral.

3. Y en tercer lugar recogeré un ámbito de enorme interés y especialmente importante en un futuro inmediato que es la existencia de personas dependientes en el seno de la familia referido sobre todo a los ancianos.

Primer fundamento:

1. Crecimiento económico-redistribución de la renta e inversión en el seno de las familias y el estado.

Una de las funciones básicas del sector público es poner las bases para lograr el crecimiento y la redistribución de la renta y la riqueza en una economía, y para ello está obligado a arbitrar un conjunto de políticas públicas de naturaleza diversa en las que no debe, es mas no puede, olvidarse del papel que juegan las familias en la sociedad.

El crecimiento de una economía depende, principalmente, del capital humano y de su formación. En términos económicos la parte mas importante de formación del capital humano se produce en las familias y una parte importante de la cobertura del coste económico y social de dicha formación, tiene lugar igualmente, en el seno de las familias. Aquí es importante resaltar que me estoy refiriendo a la formación de capital humano en un sentido amplio. Es decir, no sólo a la formación académica, en la que el estado juega actualmente un papel significativo, en cuanto se refiere a la financiación de su coste económico, sino a la formación completa e integral de la persona, a la formación como individuos que viven en una sociedad, y cuyo coste es imposible de cuantificar, pero que se lleva fundamentalmente a cabo en el seno de la familia.

Los principios de solidaridad y de convivencia, la tolerancia, la defensa del hombre, el trabajo en equipo, en definitiva todos los valores que humanizan al hombre y a la sociedad, se viven y se aprehenden fundamentalmente en el seno de las familias. Ejemplo de ello es que numerosos estudios demuestran que las sociedades mas violentas son casi siempre aquellas que poseen familias desestructuradas. Una economía que quiere crecer con estabilidad y con equilibrio no debe preocuparse sólo de tener buenas escuelas o Universidades sino también debe preocuparse de tener personas que crezcan y vivan en ambientes familiares equilibrados y estables porque esta estabilidad personal es fundamental para tener una sociedad sana.

Así en el seno de las familias se originan lo que los hacendistas denominamos efectos externos, o lo que es los mismo, una reducción de los costes que supone para la sociedad la labor de formación que se desarrolla en la familia. La existencia de costes externos es una de las razones mas clásicas para justificar las intervenciones públicas y es evidente que en las familias esos efectos externos son muy significativos.

Igualmente y en la línea con la argumentación anterior, una sociedad que no invierte en capital humano está abocada al fracaso mas absoluto, incluso en términos económicos y alguna obligación social tiene el Sector Público con aquellos que colaboran a que esto no ocurra que son fundamentalmente las familias con hijos. Igual que desde el estado se ofrece apoyo e incluso se subvencionan aquellas actividades que se consideran beneficiosas para la sociedad también se debería apoyar a aquellas familias que también lo son.

En términos de redistribución de renta y riqueza, es necesario pensar que las familias con hijos incurren en unos costes económicos adicionales, que se derivan de la educación y formación de los hijos, y que la sociedad les obliga a realizar.

Cuando se constituye una familia los cónyuges asumen una serie de obligaciones legales frente a la sociedad. Pero el cumplimiento de esas obligaciones legales les implica incurrir en unos costes adicionales, en educación y cuidado de los hijos, de cuyos resultados y logros se beneficiará toda la sociedad y en términos económicos lo harán especialmente todos los miembros de la generación de los padres, y no únicamente aquellos que han tenido hijos, debido al modelo de reparto que tenemos en el sistema de seguridad social español.

Segundo fundamento:

2. Conciliación de la vida familiar y laboral.

Nadie duda de la necesidad de arbitrar políticas familiares cuyo objetivo sea ayudar a la conciliación entre la vida familiar y laboral. Es quizá en este ámbito en el que se han hecho mas avances. Pero voy a darles otra visión que deberíamos añadir a la ya existente. Actualmente se apoyan en la defensa de la igualdad de trato de los cónyuges y la defensa de la libertad de la mujer para acceder al mercado de trabajo sin que su vida familiar o laboral se vea afectada.

Este segundo enfoque, que necesariamente debe ser complementario con el clásico, que no excluyente, tiene en cuenta no sólo la igualdad de trato, y el derecho de la mujer de acceder al mercado de trabajo, que es perfectamente legítimo, sino también el derecho de los hijos a ser educados por sus padres y el derecho de los hijos a poder compartir con ellos el mayor tiempo posible de su infancia.

Es evidente que esto exigiría cambios muy profundos en nuestra sociedad ya que, tal y como está organizada actualmente, y conforme a las escalas de valores sociales, un hombre o mujer que trabaja, a los 40 o 45 años ya se considera laboralmente un anciano, se dice que lo que no se haya conseguido alcanzar profesionalmente a esa edad ya no se alcanzará nunca.

En esta sociedad que construimos entre todos muchos padres se ven obligados a soportar jornadas laborales muy largas, sobre todo en momentos de su período de vida activa que coinciden con sus mayores responsabilidades familiares y por el contrario, cuando llegan a los 50 o 55 años, con plena capacidad laboral, comienzan a sentirse aparcados en su carrera profesional, y a esto se añade que sus hijos ya han crecido y ya no les necesitan tanto.

No existe un equilibrio entre el tiempo reservado al trabajo y el consagrado a la educación de los hijos y a la atención a su familia. Se produce una clara concentración temporal del trabajo durante los que puede denominarse la "edad fundamental de trabajo", 25-45 años, que coincide con el grupo de edad de población realmente activa y que además esta etapa de la vida coincide con el período mas importante para fundar una familia y educar a los hijos.

Este reparto actual del tiempo de trabajo en relación al ciclo vital, constituye según el Observatorio de Asuntos de la Familia un ejemplo muy claro de la falta de consideración de la sociedad hacia las familias y hacia los niños. Es evidente que si no se quiere impedir a las familias tener hijos, deberíamos alcanzar el equilibrio entre el tiempo dedicado al cuidado de la familia y el tiempo dedicado al trabajo.

Tercer fundamento:

3. Dependencia: los ancianos en el seno de las familias. 

Cuando se habla de familia, de conciliación, de necesidades, etc, se piensa en los hijos, pero la cuestión que yo quiero plantear ahora es que debemos incluir también en esa idea de familia a los abuelos. España es el país de la Unión Europea que tiene el mayor numero de familias en las que conviven tres y mas generaciones.

Además el comportamiento de las principales variables demográficas, indican un aumento del nivel de dependencia y un cambio en su distribución por edades. La población de personas mayores junto con los niños, en los 15 estados miembros de la Unión Europea, pasará de representar el 17,8% de la población en 1995 al 18,6% en el año 2010. El envejecimiento de la población lleva inevitablemente a un aumento del grado de dependencia de los ancianos. Así, por ejemplo, en el comienzo de la década de los 70 la tasa de dependencia medida, como la relación existente por cada mil habitantes entre los mayores de 65 años y la población de entre 15 y 65 años, era en España de 1,5 en la actualidad es de 2,4.

La modificación del equilibrio entre personas jóvenes dependientes y personas mayores dependientes pone de manifiesto la necesidad de una revisión de las ayudas políticas públicas destinadas a ayudar, no a las ancianos, que es algo que damos por hecho, sino de ayudar a aquellas familias con personas dependientes a cargo e igualmente a hacer posible en dichos casos la combinación de familia y trabajo. Nuevas necesidades parece que surgen con este cambio demográfico.

¿QUÉ DEBEMOS HACER?

¿Qué políticas públicas deberían ponerse en marcha para lograr todo esto? ¿son mejores las prestaciones económicas directas, o es mejor poner en marcha mas prestaciones de servicios, o políticas fiscales? de que estamos hablando ¿de políticas de lucha contra la pobreza de las familias pobres o de auténticas políticas de apoyo a la familia de una manera mas universalizada?.

En esta segunda parte de mi intervención voy a procurar dar algo de luz sobre estas cuestiones.

Ya nadie pone en duda que existen motivos mas que suficientes para exigir a los responsables políticos una mayor atención a las familias. Ya es incluso políticamente correcto hablar de familia. Ya no se nos asocia con una ideología política o con unas creencias religiosas a los que trabajamos y hablamos de estas cosas.

Revisando las políticas de protección a la familia que se desarrollan en los países de la Unión Europea, podemos encontrar formulas muy diversas de protección a la familia de las que me voy a referir únicamente a dos: las prestaciones económicas directas y la política fiscal. La primera porque es donde mas camino nos queda por recorrer y la segunda por que es en la que mas hemos avanzado.

En primer lugar en muchos países de la Unión Europea las políticas de protección a la familia ofrecen prestaciones económicas directas a las familias de cuantías elevadas -Francia, Países Nórdicos, Luxemburgo, entre otros-materializadas fundamentalmente a través de las prestaciones por hijo a cargo, que en casi todos los casos, y con la excepción de España, son prestaciones de carácter universal, es decir llegan a todas las familias sin necesidad de realizar prueba de rentas.

Esos mismos países suelen además ofrecer a las familias un conjunto de servicios públicos muy importantes, materializados en forma de servicios de guardería, o de atención domiciliaria para ancianos, por ejemplo. Es evidente que en este tipo de políticas públicas España tiene mucho que copiar de nuestros vecinos.

Un segundo bloque de actuaciones públicas en materia de familia son las desarrolladas a través del IRPF para ofrecer una tratamiento diferenciado para ésta mediante deducciones, bonificaciones y descuentos en el impuesto.

En este segundo bloque España ha hecho grandes avances al menos para el sector de la población que está obligado a pagar impuestos. Aquí las comparaciones son mas complejas, no se puede hablar de sistemas fiscales homogéneos. Pero España es uno de los países de la Unión Europea que presenta la presión fiscal mas baja como mas tarde veremos.

Nos queda pues muchísimo por hacer, pero no partimos de cero, tenemos dos referencias que no podemos ignorar y que debemos tenerlas muy presentes a la hora de hacer valoraciones y propuestas:

  • La primera es lo que ya han hecho otros países de nuestro entorno económico y a los que cada vez nos aproximamos mas. No vale que sólo se hable de Europa cuando se trata de recortar prestaciones.
  • El segundo referente que tenemos delante es el contenido del programa del gobierno en materia de familia que quedó recogido, hace ahora justamente un año, en el Plan Integral de Apoyo a la Familia del PP.

El Gobierno dio un paso muy importante con la aprobación de este Plan, con el que hizo un signo de voluntad política que ahora deberá ir concretando en políticas reales.

En ese Plan como todos ustedes conocen se recogen una batería de mas de 50 actuaciones algunas de las cuales ya se han iniciado y otras muchas aun están pendientes. Terminemos de poner en marcha el Plan Integral de Apoyo a la familia y ya habremos hecho bastante.

Se unen dos documentos que completan esta intervención:

Cuadro resumen con las principales medidas ya puestas en marcha.

Cuadro comparativo de las prestaciones por hijo a cargo en la Unión Europea.

 

Cuadro resumen con las principales medidas

 

 

PLAN INTEGRAL DE APOYO A LA FAMILIA

Ayuda a las madres en los tres primeros años de maternidad. Se aplicará sin límite por nivel económico y consistirá en una compensación por el coste económico y laboral de la maternidad. Será compatible con la deducción por hijos.

Ayuda especial a las familias numerosas. Compensación adicional a partir del tercer hijo.

Ayuda fiscal al empleo de familias con hijos. Cuando un parado deje de recibir prestaciones por desempleo por reincorporarse al trabajo, será compensado en el IRPF durante el tiempo que le corresponde la prestación.

Ayuda fiscal a las familias para cuidado de hijo y ascendientes. Se facilitarán guarderías o personal contratado para cuidar a los hijos pequeños, a personas discapacitadas y dependientes.

Mejorar el tratamiento fiscal del alquiler de viviendas, que permitan mejorar la oferta y reducir el precio estimulando el arrendamiento del elevado número de viviendas que se encuentran sin habitar

Compensar las declaraciones del IRPF de los cónyuges en los casos en que una sea negativa y otra sea positiva evitando así que una familia tenga que realizar pagos adelantados.

Actualización por parte de las Comunidades Autónomas del vigente valor máximo de 20 millones de pesetas, al que alcanza la bonificación del Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones para la Transmisiones de la Vivienda Habitual.

MEJORA DE LAS PRESTACIONES DE SEGURIDAD SOCIAL POR HIJO A CARGO

Ampliar el límite máximo de ingresos anuales establecidos para tener derecho a las prestaciones de la Seguridad Social por hijo a cargo.

Actualización de las cuantías de las prestaciones económicas de pago periódico por hijo a cargo.

Extender el derecho a las nuevas prestaciones familiares por nacimiento de hijo, a partir del tercero, y por parto múltiple a los supuestos de adopción y acogimiento preadoptivo o permanente.

Incrementar la cuantía de la prestación económica única por nacimiento de tercer hijo a cargo

CONCILIACIÓN DE LA VIDA FAMILIAR Y LABORAL

Desarrollo reglamentario de la Ley de Conciliación de Vida Familiar y Laboral de las personas trabajadoras.

Ampliar la ayuda de la Seguridad Social para que las mujeres desempleadas sean contratadas después de su maternidad y establecer una bonificación del 100 por 100 de la aportación empresarial durante un año, en los supuestos de suspensión de contrato de trabajo por maternidad cuando se produzca la reincorporación.

Establecer una bonificación del 100 por 100 de la aportación empresarial a la Seguridad Social por contingentes comunes durante un año en los supuestos de suspensión del contrato de trabajo por maternidad cuando se produzca la reincorporación de la mujer al puesto de trabajo.

Establecer una bonificación de la aportación empresarial a la Seguridad Social para la contratación de padres y madres solteros/as en situación de paro y con hijos a cargo.

Incrementar los servicios de atención a la primera infancia en colaboración con las Comunidades Autónomas y Entidades Locales.

Adaptar la normativa que regula la educación infantil al entorno europeo e incrementar los servicios para primera infancia.

NUEVA LEY DE PROTECCIÓN A LAS FAMILIAS NUMEROSAS

El Ejecutivo también tiene entre sus prioridades elaborar una nueva ley de protección a las familias numerosas, tomando como punto de partida las conclusiones de la ponencia de la Comisión de Trabajo y Asuntos Sociales del Senado, con el fin de analizar la situación de las familias numerosas en España.

 

 

Cuadro compativo de las prestaciones por hijo a cargo en la Unión Europea

 

CUANTÍA MENSUAL DE LAS PRESTACIONES POR HIJO A CARGO AÑO 2000
EUROS/MES Y (PESETAS/MES)
Fuente: MISSOC (2001)
Alemania
1º hijo: 138 eur (22.961 pts)
2º hijo: 138 eur (22.961 pts)
3º hijo: 153 eur (25.457 pts)
4º hijo y sgts: 179 eur (29.783 pts)

Austria

Menores de 10 años:
*1º hijo: 105 eur (17.470 pts)
*2º hijo: 118 eur (19.634 pts)
*A partir del 3º por cada uno mas: 131 eur (21.797 pts)
De 10 a 19 años:
*1º hijo: 124 eur (20.632 pts)
*2º hijo: 136 eur (22.629 pts)
*3º y cada uno mas: 149 eur (24.792 pts)
Con 19 años:
*1º hijo: 145 eur (24.126 pts)
*2º hijo: 158 eur ((26.289 pts)
*3º y cada uno mas: 171 eur (28.452 pts)
Un suplemento de 131 eur (21.796 pts) para los enfermos graves.
Un suplemento para las familias numerosas de 29 eur (4.826 pts) por mes por cada hijo a partir del tercero en el caso de rentas inferiores a 37.150 eur (6.181.249 pts)
Una prestación de 73 eur (12.146 pts) para el padre que cuide del niño el primer año de vida cuando la renta sea inferior a 841 eur (139.931 pts)

Bélgica

1º hijo: 68 eur (11.314 pts)
2º hijo: 127 eur (21.131 (pts)
3º y sgts.: 189 eur (31.447 pts)

Dinamarca

Por cada hijo de 0-3 años: 131 eur (21.797 pts)
Por cada hijo de 3 a 7 años: 119 eur (19.800 pts)
Por cada hijo de 7 a 18 años: 94 eur (15.640 pts)

España
Para menores de 18 años:
-*No inválido 24 eur ( 3.994 pts)
-*Inválido 48 eur ( 7.987 pts)
Para mayores de 18 años:
-*Inválidos 65%: 235 eur (39.101 pts)
-*Inválidos 75% o mas:352 eur (58.568 pts)

Finlandia

1º hijo: 90 eur (15.141 pts)
2º hijo: 100 eur (16.639 pts)
3º hijo: 131 eur (21.797 pts)
4º hijo: 152 eur (25.291 pts)
5º hijo y mas: 172 eur (28.619 pts)
Francia
1 hijo: sistema APJE
2 hijos: 105 eur (17.471 pts)
3 hijos: 240 eur (39:933 pts)
4 hijos: 375 eur (62.395 pts)
5 hijos: 510 eur (84.857 pts)
6 hijos: 645 eur (107.319 pts)
Por cada hijo mas: 135 eur (22.462 pts)
Grecia
1º hijo: 6,06 eur ( 1.008 pts)
2º hijo: 18 eur (2.995 pts)
3º hijo: 41 eur (6.822 pts)
4º hijo: 50 eur (8.319 pts)
Por cada uno más 8,34 eur mas (1.388 pts)
Italia
Las cuantías de la prestación están función inversa de la renta familiar y directa del número de miembros de la familia
Irlanda

1º y 2º hijo: 44 eur (7.321 pts)
3º hijo y sgts: 58 eur (9.650 pts)
En el caso gemelos la prestación una vez y media el montante del primer hijo.
Para los triples y cuádruples la prestación por cada hijo es doble.

Luxemburgo
1 hijo: 136 eur (22.629 pts)
2 hijos: 333 eur (55.407 pts)
3 hijos: 621 hijos (103.326 pts)
Cada hijo 621 eur mas (103.326 pts)

Noruega

1º y 2º hijos: 103 eur 17.138 pts) cada uno.
3º y cada uno de los siguientes 113 eur (18.802 pts)
En la Región del Gran Norte una prestación uniforme de 39 eur por cada hijo (6.489 pts)

Paises Bajos

Menores de 6 años: 53 eur (8.819 pts)
De 6 a 11 años: 64 eur (10.649 pts)
De12 a 17 años: 76 eur (12.645 pts)
Los hijos nacidos antes del 1 de enero de 1995 perciben otro tipo de prestaciones sociales.
Portugal
Las prestaciones se determinan en función de la renta familiar, el número de beneficiarios y su edad.
Reino Unido
1º hijo: 100 eur (16.639 pts)
Cada hijo más: 67 eur (11.148 pts)
Suecia
Prestación de 99 eur.
Esta prestación se incrementa en el caso de familias numerosas en:
3º hijo: 27 eur
4º hijo: 80 eur
5º y mas hijos: 99 eur