Familia y Educación

Iniciativa Legislativa Popular en defensa del matrimonio y la familia

Escrito por -. Publicado en Familia-Matrimonio-Vida Conyugal.

Las organizaciones de apoyo a la familia quieren evitar la equiparación de uniones de gays y lesbianas con el matrimonio y la posibilidad de que estos colectivos puedan adoptar


El Foro Español de la Familia (FEF), la plataforma HazteOir y otras entidades que representan a familias españolas habían presentado el pasado 28 de junio la iniciativa, que pretende modificar 2 artículos del Código Civil para que se puedan proteger los derechos del matrimonio, la familia y los hijos en relación con otros tipos de uniones.

Los promotores de la Iniciativa Legislativa Popular han recibido el 20 de septiembre, la comunicación de aceptación de su propuesta. Si la iniciativa prospera, cuando dos personas del mismo sexo quieran unirse como pareja deberán hacerlo recurriendo a otra fórmula jurídica diferente a la del matrimonio. En la actualidad se han adherido a la iniciativa asociaciones que representan a más de tres millones de familias.

La confirmación de aceptación ha llegado pocos días antes de que el Gobierno central apruebe su anteproyecto de ley para la regulación de los matrimonios homosexuales, un proyecto contra el que se han manifestado también personalidades políticas como el líder del grupo parlamentario de CiU en el Congreso, Josep Antoni Durán i Lleida, que pedía someter a referéndum el contenido de la futura ley.

La propuesta busca "proteger la definición y los derechos del matrimonio, diferenciados de otros tipos de uniones, y basar los criterios de adopción en la tutela e intereses del menor".

Si la iniciativa prospera, en caso de que dos personas del mismo sexo deseen unirse deberán hacerlo bajo otra fórmula jurídica diferente al matrimonio y, además, no podrán adoptar en calidad de "matrimonio", pero si a título individual.

La propuesta deberá ser apoyada por quinientas mil firmas, en un plazo de seis meses a contar a partir de que la Junta Electoral Central lo notifique a los promotores. Una vez recogidas las firmas, el Congreso estará obligado a debatir y votar la Iniciativa Legislativa Popular en el Parlamento.

En declaraciones a Veritas, el vicepresidente del FEF y ex secretario de Estado, Benigno Blanco, señaló que, "la aceptación a trámite de la Iniciativa Legislativa Popular es, por una parte, algo obligado por parte del Congreso, al ser el ejercicio de un derecho constitucional de los españoles".

Según Blanco, la iniciativa "es una demostración de la madurez de las asociaciones familiares, que están dispuestas a defender por los cauces previstos en el ordenamiento jurídico democrático a la familia y al matrimonio, frente a intentos legislativos que supondrían un grave ataque a estas instituciones".

En un comunicado, el FEF reconoció que la medida se toma "ante la falta de diálogo del Gobierno con las asociaciones familiares, y su pretensión de equiparar legalmente otros modos de convivencia esencialmente distintos al matrimonio, como las parejas de hecho o las uniones del mismo sexo".

Además, el Foro denuncia que "legislar del mismo modo diferentes situaciones y relaciones supone una injusticia y va en detrimento de la estabilidad".

La organización familiar aclaró que, con la iniciativa se trata, fundamentalmente, "de evitar confusiones entre los distintos tipos de uniones, garantizando la mayor libertad y pluralidad".

"Esta propuesta no discrimina ni va contra los derechos de nadie, sino que opta por el pluralismo social salvaguardando los perfiles y definición del matrimonio", añadió en su nota el FEF.

Respecto a la adopción de menores por parte de homosexuales, el Foro basó su criterio "atendiendo a los derechos de los niños y la tutela e intereses del menor".

 

Para más información sobre esta iniciativa legislativa popular o para colaborar en la recogida de firmas: http://www.noesigual.org/

 

A continuación de unen el documento justificativo sobre las razones que aconsejan tramitar y aprobar la proposición y el texto íntegro de la Proposición de ley de iniciativa legislativa popular por la que se modifica el codigo civil en materia de matrimonio y adopción

 

 

 

PROPOSICION DE LEY POR LA QUE SE MODIFICA EL CODIGO CIVIL EN MATERIA DE MATRIMONIO Y ADOPCIÓN

DOCUMENTO JUSTIFICATIVO SOBRE LAS RAZONES QUE ACONSEJAN TRAMITAR Y APROBAR LA PROPOSICION

La eficacia social del matrimonio reconocido en el artículo 32 de la Constitución se pone especialmente de manifiesto en nuestros días cuando la evolución de los hábitos sociales está generando otras formas de convivencia distintas a la matrimonial que diversas normas de nuestro ordenamiento jurídico, tanto estatal como autonómico, así como la jurisprudencia, van perfilando en su naturaleza y efectos jurídicos.

En efecto, la diversidad de formas de convivencia que se instauran en nuestra sociedad hace que resalte más si cabe la singular eficacia social del convenio matrimonial entre un hombre y una mujer, formalizado ante la sociedad con el régimen de derechos y obligaciones previsto en el Código Civil y con vocación de estabilidad responsable al servicio de la complementariedad psíquico-física de dos personas de sexo distinto que hace su unión ámbito idóneo naturalmente para el nacimiento e inculturación de las nuevas generaciones. Esta ha sido la razón tradicional por la que los ordenamientos jurídicos se han preocupado de regular y proteger el matrimonio entre un hombre y una mujer: esa unión aporta a la sociedad, con su institucionalización contractual, algo que va más allá de los aspectos privados de la sexualidad y la convivencia de los cónyuges, pues crea un nicho ecológico para las nuevas vidas de una eficacia históricamente contrastada para generar lazos de solidaridad intergeneracional y de mutua asistencia que una sociedad como la nuestra no puede sino amparar y proteger.

El hecho de que el matrimonio entre un hombre y una mujer coexista hoy con otras formas de convivencia afectiva entre adultos más o menos extendidas, no debe llevar a difuminar los contornos jurídicos del matrimonio mediante una asimilación del régimen de tan distintas formas de convivencia. Tal asimilación no haría justicia ni a la voluntad de los propios convivientes –que pueden no querer y de hecho no quieren asumir el haz de derechos y obligaciones propio del matrimonio cuando deciden ser pareja de hecho- ni a la naturaleza de relaciones distintas a las matrimoniales como las que pueden mantener personas del mismo sexo o los unidos por lazos familiares diversos de los específicamente conyugales.

Si la admisión social y jurídica de esas otras formas de convivencia tuviese que hacerse al precio de la deslegalización o desnaturalización del matrimonio entre hombre y mujer consagrado en el artículo 32 de la Constitución, en vez de ante un progreso estaríamos ante un retroceso; en vez de ante un aumento del ámbito de la libertad estaríamos ante una reducción del pluralismo pues expulsaríamos del ordenamiento una institución de potente eficacia social como es el matrimonio.

Por todo ello, parece conveniente que el proceso en marcha de regulación jurídica de formas de convivencia distintas en todo o en parte del matrimonio, se vea complementado con un reforzamiento jurídico de los perfiles institucionales del matrimonio como singular vinculo convencional entre un hombre y una mujer. A tal efecto, la Proposición de Ley que se presenta propone modificar la redacción del artículo 44.1 del Código Civil de forma que se especifique expresamente que la unión matrimonial es la posible para el hombre y la mujer “el uno con la otra”, es decir, en cuanto dos seres humanos de sexo distinto. De esta forma se logra salvaguardar los perfiles del matrimonio sin mezclas ni confusiones con otras formas de convivencia entre adultos, garantizando mejor la libertad de quienes decidan optar por una u otra relación de entre las práctica o jurídicamente posibles.

Con esta reforma no se prohíbe nada ni se va contra nadie; sino que se logra que el nuevo pluralismo social en materia de formas de convivencia se potencie sin ir en detrimento de lo ya probado como justo y eficaz –el matrimonio entre hombre y mujer- ni en demérito de las nuevas formas. Asimismo, la Proposición de Ley que se propone afronta un tema de gran actualidad en España y otros países de nuestro entorno: el reforzamiento legal de la capacidad para adoptar en clave de defensa de los intereses del adoptando.

La legislación española en la materia se inspira en el principio de prohibir cualquier adopción conjunta por más de una persona con excepción de los cónyuges o asimilados.. Es decir, entiende el Derecho español que la adopción conjunta no debe ser admitida con carácter general sino sólo en el caso excepcional de los cónyuges, supuesto en el que está suficientemente garantizado el beneficio para el menor por integrarse en el contexto idóneo para la paternidad.

Esta opción legislativa que la Proposición de Ley quiere reforzar no discrimina a nadie sino que acota, en beneficio del menor, el ámbito subjetivo de la adopción a lo más seguro y prudente; sin perjuicio de la adopción individual, no conjunta, por cualquier adulto que cumpla los requisitos legales y sea considerado idóneo.

Este criterio ha sido –y sigue siendo, con alguna excepción- el normal en los ordenamientos jurídicos de los países de nuestro entorno. Y esta opción es la más recomendable para el menor si no olvidamos que la adopción no es una institución pensada para dar un hijo a uno o más adultos, sino una institución diseñada para dar a un menor la protección que necesita.

La Proposición de Ley a estos efectos propone modificar la redacción del artículo 175.4 del Código Civil a fin de especificar que la adopción por más de una persona solo será posible cuando los adoptantes sean “el marido y la mujer”.

Como se puede apreciar, las dos reformas al Código Civil que la Proposición de Ley propone responden a cuestiones de la máxima actualidad y de interés general, lo que justifica que sean objeto de la iniciativa legislativa popular conforme a la letra y el espíritu del artículo 87.3 de la Constitución.

Esta Proposición de Ley debe ser tramitada y es digna de ser aprobada:

- por el interés objetivo y la actualidad de los temas a que se refiere; - por el carácter razonable de las soluciones que propone;
- por reforzar en clave de progreso derechos constitucionalmente garantizados: el del hombre y la mujer a contraer matrimonio y el del menor a una protección integral (artículos 32.1 y 39.2 de la Carta Magna);
- por no referirse a ninguna de las materias excluidas de la iniciativa legislativa popular por el artículo 2 de la Ley Orgánica 3/1984, de 28 de marzo, por cumplir los requisitos a que se refiere el artículo 3 de la misma norma y por no concurrir ninguna de las causas de inadmisión del artículo 5.2.

PROPOSICIÓN DE LEY DE INICIATIVA LEGISLATIVA POPULAR POR LA QUE SE MODIFICA EL CODIGO CIVIL EN MATERIA DE MATRIMONIO Y ADOPCIÓN

Exposición de motivos

El hecho de que el matrimonio entre un hombre y una mujer coexista hoy con otras formas de convivencia afectiva entre adultos más o menos extendidas, no debe llevar a difuminar los contornos jurídicos del matrimonio mediante una asimilación del régimen de tan distintas formas de convivencia. Tal asimilación no haría justicia ni a la voluntad de los propios convivientes –que pueden no querer y de hecho no quieren asumir el haz de derechos y obligaciones propio del matrimonio cuando deciden ser pareja de hecho- ni a la naturaleza de relaciones distintas a las matrimoniales como las que pueden mantener personas del mismo sexo o los unidos por lazos familiares diversos de los específicamente conyugales.

Si la admisión social y jurídica de esas otras formas de convivencia tuviese que hacerse al precio de la deslegalización o desnaturalización del matrimonio entre hombre y mujer consagrado en el artículo 32 de la Constitución, en vez de ante un progreso estaríamos ante un retroceso; en vez de ante un aumento del ámbito de la libertad estaríamos ante una reducción del pluralismo pues expulsaríamos del ordenamiento una institución de potente eficacia social como es el matrimonio.

Por todo ello, parece conveniente que el proceso en marcha de regulación jurídica de formas de convivencia distintas en todo o en parte del matrimonio, se vea complementado con un reforzamiento jurídico de los perfiles institucionales del matrimonio como singular vinculo convencional entre un hombre y una mujer. A tal efecto, la Proposición de Ley que se presenta propone modificar la redacción del artículo 44.1 del Código Civil de forma que se especifique expresamente que la unión matrimonial es la posible para el hombre y la mujer “el uno con la otra”, es decir, en cuanto dos seres humanos de sexo distinto. De esta forma se logra salvaguardar los perfiles del matrimonio sin mezclas ni confusiones con otras formas de convivencia entre adultos, garantizando mejor la libertad de quienes decidan optar por una u otra relación de entre las práctica o jurídicamente posibles.

Con esta reforma no se prohíbe nada ni se va contra nadie; sino que se logra que el nuevo pluralismo social en materia de formas de convivencia se potencie sin ir en detrimento de lo ya probado como justo y eficaz –el matrimonio entre hombre y mujer- ni en demérito de las nuevas formas.

Asimismo, la Proposición de Ley que se propone afronta un tema de gran actualidad en España y otros países de nuestro entorno: el reforzamiento legal de la capacidad para adoptar en clave de defensa de los intereses del adoptando.

La legislación española en la materia se inspira en el principio de prohibir cualquier adopción conjunta por más de una persona con excepción de los cónyuges o asimilados.. Es decir, entiende el Derecho español que la adopción conjunta no debe ser admitida con carácter general sino sólo en el caso excepcional de los cónyuges, supuesto en el que está suficientemente garantizado el beneficio para el menor por integrarse en el contexto idóneo para la paternidad.

Esta opción legislativa que la Proposición de Ley quiere reforzar no discrimina a nadie sino que acota, en beneficio del menor, el ámbito subjetivo de la adopción a lo más seguro y prudente; sin perjuicio de la adopción individual, no conjunta, por cualquier adulto que cumpla los requisitos legales y sea considerado idóneo. Y esta opción es la más recomendable para el menor si no olvidamos que la adopción no es una institución pensada para dar un hijo a uno o más adultos, sino una institución diseñada para dar a un menor la protección que necesita.

La Proposición de Ley a estos efectos propone modificar la redacción del artículo 175.4 del Código Civil a fin de especificar que la adopción por más de una persona solo será posible cuando los adoptantes sean “el marido y la mujer”.

Artículo único.- Modificación del Código Civil

El Código Civil se modifica en los siguientes términos:

Uno. El artículo 44 queda redactado como sigue:
El hombre y la mujer tienen derecho a contraer el uno con la otra matrimonio conforme a las disposiciones de este Código.”

Dos. El inciso inicial del apartado 4 del artículo 175 queda redactado como sigue:
4. Fuera de la adopción por el marido y la mujer, nadie puede ser adoptado por más de una persona.”

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