Familia y Educación

España no cree en el negocio de la familia

Escrito por I.E (Publicado en La Gaceta). Publicado en Familia-Matrimonio-Vida Conyugal.

Es el país europeo que menos ayuda destina a esta institución, el 0,52% del PIB frente a la media del 2,2% de la Unión Europea


La familia ha aparecido siempre como la institución básica en la que se apoya la sociedad. Y, sin embargo, en España, no recibe toda la ayuda que merecería una institución de tanta importancia. De hecho, nuestro país sólo le destina el 0,52% del PIB mientras que la media la Unión Europea se eleva al 2,24%. Curiosamente, en esto hemos ido hacia atrás en lugar de avanzar: en 1980 se destinaba el 0,86 % del PIB; 20 años después se ha reducido un 40%.

Es cierto que también nuestros vecinos eran más generosos con la familia hace dos décadas, pero no sirve como excusa, porque aún así, seguimos estando muy lejos de las medias. Mientras España dedica 105€euros por persona y año a ayuda familiar, Grecia da tres veces más, Francia seis y Alemania siete veces; Luxemburgo da más de 16 veces lo que España, y la UE (15 países) cinco veces más.

El Instituto de Política Familiar (IPF) criticó ayer esta situación en la presentación de su Informe de Evolución de la Familia en España 2006, en el que recogen datos sobre la transformación de la población, natalidad, matrimonios , hogares y políticas familiares.

Constante evolución

Porque la familia es una institución veterana, pero no fosilizada. Vive una constante evolución que, cada cierto tiempo, conviene evaluar. Algunos de los datos que recoge el informe presentado ayer por Eduardo Hertfelder, presidente del IPF, son simplemente curiosos; otros resultan más tristes. Entre los primeros, el hecho de que los matrimonios cada vez son más tardíos e internacionales —en una de cada siete uniones que se realizan en España uno de los cónyuges es extranjero—. O que el cada vez hay más hogares pero su tamaño medio ha descendido por debajo de los tres miembros (2,9).

También hay datos que reflejan el estado de la sociedad, como el hecho de que las españolas han retrasado la maternidad: seis de cada 10 mujeres (58,7%) que dan a luz tienen mas de 30 años. Esto las convierte, junto a las británicas, en las europeas que más tardan en tener su primer hijo. La incorporación de la mujer al trabajo y las dificultades para compaginar éste con el cuidado de los hijos son los argumentos que se ofrecen para explicar estos datos, al que habría que añadir uno que no recoge el informe pero se conoce: las españolas tienen menos hijos de los que desearían.

Entre las cifras tristes, el envejecimiento de la población y el aumento de las rupturas matrimoniales y del número de abortos (un 43,7% más en los últimos cinco años). Y también la citada escasez de ayudas, que generalmente se dirigen a las familias con escasos recursos, justo al contrario de la tendencia en Europa, que adopta medidas de carácter universal.

Por si esto fuera poco, nuestro país es, además, uno de los más inflexibles a la hora de aplicar las prestaciones familiares, explicó ayer Hertfelder, “ya que no permite extenderlas más allá de los 18 años en función de circunstancias, por ejemplo los estudios”.

Las comparaciones suelen ser odiosas, pero resultan ilustrativas y normalmente son útiles cuando se aspira a mejorar. En el caso de las ayudas familiares, las comparaciones demuestran una clara discriminación entre países. Así, una familia con dos hijos recibiría en Luxemburgo una prestación de 611 euros al mes, en Alemania de 308 euros al mes, en el Reino Unido de 270 euros al mes y en Austria de 256 euros al mes. Por el contrario, esa misma familia recibiría —y con restricciones de renta— en España una prestación de 49€euros al mes y de 22€euros/mes en Polonia.

Medidas urgentes

Ante esta situación, y según explicó ayer Hertfelder, el IPF recomienda una serie de medidas para lograr el apoyo efectivo a las familias, entre las más urgentes, además de incrementar las dotaciones presupuestarias, para converger con la media europea, la creación de un Ministerio de la Familia, mejoras para las familias en el IRPF (España y Grecia son los dos únicos países europeos que gravan las prestaciones) y ayudas por hijo.