Familia y Educación

¿ Se nos va a perseguir o ilegalizar por defender la familia?

Escrito por FEF. Publicado en Familia-Matrimonio-Vida Conyugal.



 

 

 

  • Resulta especialmente preocupante que desde el Gobierno se intente imponer un pensamiento único sobre la familia, atacando para ello la libertad de expresión y el pluralismo ideológico y religioso de la sociedad española. 

 

  • Calificar de antidemocrático y poco respetuoso con la Constitución la defensa de la familia fundada en el matrimonio entre hombre y mujer, estable y abierta a la vida, es un gravísimo atentado a la libertad propia de una sociedad pluralista.

 

  • Aun suponiendo que las recientes reformas legales en materia de matrimonio sean constitucionales -cosa que está por ver-, la visión del matrimonio y la familia que se deriva de estas leyes no es la única posible, y es absolutamente legítimo que muchos españoles discrepemos de ella, la critiquemos y trabajemos para que se cambien esas leyes, presentando ante la opinión pública nuestras propuestas por los medios que nos de la gana. 

 

  • Pretender que, una vez aprobada una ley por la mayoría parlamentaria, todo el mundo debe alabarla y que es ilegítima su crítica y el intento de cambiarla, es atentar contra los fundamentos mismos de la democracia. No  ataca a la democracia quien defiende lealmente sus puntos de vista críticos con las leyes vigentes, sino quien pretende erradicar del foro público las opiniones discrepantes con las de la mayoría parlamentaria circunstancial de cada momento.

 

  • La fe no se legisla, obviamente; pero el pensamiento único tampoco, salvo en las dictaduras totalitarias.

 

  • En materia de familia se ha legislado para una minoría y con criterios ideológicos de la minoritaria ideología de género. Nada tiene de extraño que la mayoría social reivindique con satisfacción a la familia de verdad frente a las imposiciones de esa minoría.

 

  • No es aceptable en democracia que se quiera reducir el derecho a opinar sobre las leyes a los partidos políticos y a quienes se presentan a las elecciones. La sociedad civil tiene derecho a expresarse, organizarse, hacerse presente en la vida pública y reunirse en la calle, sin necesidad de presentarse a las elecciones.

 

El 30 de diciembre en la Plaza de Colón se puso de manifiesto, una vez más, que la legislación vigente en España en materia de familia responde a una visión minoritaria en la sociedad española, que no se adecua a cómo quieren vivir sus compromisos familiares la mayoría de los españoles. Quizá esto es lo que molesta al PSOE: que se vea en la calle y con la fuerza del número, que millones de españoles no se pliegan a la ideología de unos pocos, y conservan su espíritu crítico e independencia de criterio.

 

En España se ha suprimido el matrimonio al equipararlo a las uniones de personas del mismo sexo (ley 13/2005), se ha  convertido al matrimonio en un “contrato-basura” sólo protegido durante tres meses (ley 15/2005), se ha cambiado el concepto de sexo como rasgo definitorio de la persona para sustituirlo por el concepto ideológico de género (ley 3/2007), se ha cercenado el derecho de los padres a educar en libertad a sus hijos imponiendo el adoctrinamiento de educación para la ciudadanía (ley 2/2006) y se ha suprimido toda protección a la vida humana en sus estadios iniciales subordinándola a los intereses tecnológicos y económicos (leyes 14/2006 y 14/2007) .

 

Esto es un hecho, pero muchos no estamos de acuerdo con esta revolución ideológica y vamos a seguir trabajando para que las leyes restablezcan el matrimonio, protejan seriamente los compromisos matrimoniales,  no se inspiren en la ideología de género, amparen el derecho de los padres a educar en libertad a sus hijos y protejan la vida humana. ¿Se nos va a perseguir y a ilegalizar por ello?

 

 

El Foro de la Familia, asociación no confesional, reitera su agradecimiento a la Iglesia por el acto de reivindicación y defensa de la familia celebrado en la Plaza de Colón de Madrid el pasado día 30. Ese acto fue un gran servicio a las familias en un momento histórico especialmente oportuno.