Familia y Educación

Las empresas no quieren embarazadas

Escrito por A. Cristeto y J. Tauler. Publicado en Mujer,Tabajo y Familia.

El 'mobbing' maternal crece de forma preocupante en España. Nueve de cada diez de ellas sufren acoso por su embarazo. Ser madre en España sigue siendo un obstáculo para el desarrollo profesional, a pesar de la Ley de Igualdad.


María se encuentra hoy en el proceso de selección para trabajar en otra empresa. Está contenta, pero cuando relata su historia deja claro que lo ha pasado muy mal. Tener un hijo fue una de sus mayores alegrías, pero la buena noticia se vio minada cuando, después de un año de excedencia por cuidado de un menor, el responsable de recursos humanos le comunicó, sin tapujos: “No tenemos un puesto adecuado a tu perfil”. Fue invitada a irse de su departamento por no caer en “agravios comparativos” con el resto de la plantilla.

La vivencia de esta joven madre española es uno de las miles que han llegado a la Fundación Madrina, organización de apoyo a la mujer y a la familia creada en 2000. En los últimos años, la organización ha percibido un notable incremento de las denuncias por lo que ahora se conoce como mobbing maternal o acoso a la mujer por ser madre. Su presidente, Conrado Giménez,  lamenta que muchos casos no trasciendan pero, según un estudio elaborado a partir de datos internos, hasta nueve de cada diez mujeres embarazadas ha sido víctima de ese acoso. Este asedio toma cuerpo de muchas formas: el despido directo, que puede llegar a ocurrir hasta en el 25% de los casos, más aún si el contrato es temporal; el relegar a la embarazada o a la madre recién incorporada a un puesto inferior y, en aumento, las trabas que ponen a la trabajadora para tomarse reducciones de jornada u otros derechos que recoge la normativa y que la empresa deniega amparándose en razones productivas.

Los sindicatos llevan tiempo denunciando malas prácticas, sobre todo cuando la mujer solicita adaptar su horario laboral para el cuidado del menor tras el permiso de maternidad. El pasado octubre, una trabajadora de una estación de servicio de Madrid ganó la batalla judicial contra su empresa, que le había negado una reducción de horario para estar con su hijo para evitar discriminación en relación con sus compañeros. Hasta entonces, trabajaba de lunes a domingo y solicitó trabajar de  lunes a viernes. El Juzgado Social nº4 falló a su favor, al entender que la Ley de Igualdad contempla la posibilidad de adaptar la jornada laboral para conciliar la vida familiar y laboral. Según UGT, ha habido un aumento de madres trabajadoras, muchas del sector comercio, que recurren a  la vía judicial.

Nuria Chinchilla, directora del Centro Internacional Trabajo y Familia del IESE, conoce la realidad de muchas trabajadoras. “Ser madre en España sigue siendo un obstáculo para el desarrollo profesional, a pesar de la Ley de Igualdad”, asegura.  Chinchilla considera el mobbing laboral como la nueva lacra del siglo XXI, que afecta tanto a ejecutivas como a trabajadoras de menor calificación. De sus informes se desprende que el 65% de las directivas españolas cree que el permiso de maternidad provoca una situación de conflicto y una de cada cinco renuncia a él para evitar problemas y consecuencias en su carrera. La realidad invita a tomar cartas en el asunto y la Fundación Madrina ha elaborado una propuesta con 37 medidas de conciliación e igualdad que ya ha trasladado a los partidos políticos. “Reclamamos un estatuto de la madre”, sostiene Giménez, “e incluso que se les pague”, como ya hacen los países nórdicos.

La Fundación Madrina estima que nueve de cada diez mujeres embarazadas en España sufre 'mobbing'...

 

Las familias piden que se acepte que una mujer quiera ser madre

 

En el marco del Día Internacional de la Mujer, el FEF pide crear "una red de apoyo para la mujer embarazada".

Asociaciones familiares pidieron hoy, de cara al Día Internacional de la Mujer el próximo día 8, crear medidas de conciliación de la vida laboral y familiar para las mujeres, ampliar los permisos de maternidad, permitir la reducción de la jornada laboral cuando se tiene un hijo y que "la sociedad acepte que una mujer quiera ser madre". 

El vicepresidente del Instituto de Política Familiar (IPF), Mariano Martínez-Aedo, señaló en declaraciones a Ep que "las mujeres comienzan a tener problemas cuando deciden formar una familia". Según dijo, "una mujer que quiera trabajar y ser madre no cuenta con medidas de conciliación reales".

El Instituto de Política Familiar ha señalado que "la sociedad acepta generalmente sin problemas a la mujer que trabaja sin 'complicaciones' familiares", pero "cuando ejerce su derecho a la maternidad, empiezan los problemas y las injusticias". "Abundan los problemas y discriminaciones" en este sentido, señaló, que llevan incluso a "la pérdida efectiva del puesto de trabajo".

El IPF critica que "hay una percepción social y cultural, promovida por los medios de comunicación, de que no optar por una vocación profesional es un atraso y propio de personas alienadas".

El Instituto de Política Familiar señala que "el derecho de la mujer a elegir en su vida no se reconoce cuando dedicarse a la familia no es reconocido ni apoyado social o legalmente" y critica "la 'ideología de género', promovida por grupos radicales feministas", que "lejos de ayudar a resolver la situación, la empeora al introducir conceptos ideológicos irreales".

Por su parte, el Foro Español de la Familia ha pedido ante el Día Internacional de la Mujer crear "una red de apoyo para la mujer embarazada", así como medidas de conciliación de la vida laboral y familiar entre las que destacan reservar de forma "obligatoria" el puesto de trabajo para la madre o el padre hasta los tres años del hijo y aumentar el derecho de reducción de jornada. 

El Foro pide "ampliar el permiso de maternidad a un plazo de seis meses desde el nacimiento del hijo" y que el de paternidad tenga la misma duración. 

Otras propuestas son "modificar" el sistema público de pensiones para que el tiempo que los padres dedican al cuidado de los hijos menores de edad "compute como de cotización a la Seguridad Social", así como establecer políticas que incentiven "la adopción de las normas jurídicas y medidas promotoras de la conciliación entre trabajo y familia", además de aumentar "el horario y el período de lactancia hasta dos horas y doce meses" sin que afecte al salario y con posibilidad de contar con un horario continuado.