Sociedad

Al New York Times le ha salido al revés su campaña contra el Papa

Publicado en Religión.

“El apoyo al Pontifice entre los lectores del New York Times ha pasado del 23% al 45%.

Joaquín Navarro-Valls se licenció en Medicina en 1961 y en Periodismo siete años después. Fue portavoz de la Santa Sede de 1984 a 2006. Acaba de publicar una colección de comentarios de actualidad titulada Recuerdos y reflexiones (Plaza y Janés). Con motivo de la presentación de este libro en España los periódicos La Geceta, El mundo y La Razón publicaron sendas entrevistas que ofrecemos recopiladas

- Su libro Recuerdos y reflexiones (Plaza & Janés) gira en torno a la figura de Juan Pablo II. ¿Ha sido y es su ídolo, sólo por detrás de Dios y de San Josemaría?

- Ídolo no es la palabra. Es una persona que admiro, que he querido muchísimo. Por supuesto, por detrás de Dios y, probablemente, de mi padre. San Josemaría me ayuda a descubrir mi vocación y el Papa, a hacerla histórica. Al Papa Wojtyla le debo algo desconcertante: que me haya llamado a su lado y me haya abierto las puertas no sólo de su trabajo, sino de su corazón.

-¿Existe una campaña contra la Iglesia, por los casos de pederastia?

-No como tal, sino a nivel sectorial. Concretamente, en el caso del New York Times, sus jefes han perdido el equilibrio que tenían. Cuando empezaron esta campaña orientada contra el Papa y la Iglesia, ellos mismos hicieron un sondeo de opinión y entre sus lectores era favorable al Papa un modesto 23%. Después de la campaña, lo era el 45%. Algunas afirmaciones eran completamente gratuitas, desprovistas de fundamento.

-¿Cómo lo ha llevado Benedicto XVI?

-Su gallardía, valentía y claridad están a la vista de todo el mundo. Desafío a cualquiera a que me diga una sola institución civil, política, académica o religiosa que se haya tomado la pedofilia tan en serio como la Iglesia católica. Como médico, sé que la pedofilia, en el 90% de los casos, se practica en la familia. Hay países miembros de las Naciones Unidas y respetados, que aceptan que un hombre pueda adoptar como mujer a una niña de 7 a 9 años. Eso es pedofilia, y de todo ello no se dice nada.

- ¿Benedicto XVI pasará a la historia como el Papa que limpió la Iglesia Católica de pederastia?

- Es un tema que le ha tocado vivir y lo está realizando con una dignidad y claridad extraordinarias, y será un asunto que quedará ahí. El Papa ha tenido, en varias ocasiones, la generosidad humilde de hacer suyos errores y limitaciones que todos sabemos que no eran suyos. Pero creo que será recordado como el Papa sabio.

-¿A Juan Pablo II le costó creer lo que había pasado en Estados Unidos?

-Fue algo que salió poco a poco y se refería en su mayor parte a casos ocurridos 20 y 30 años antes. Llamó a todos los cardenales americanos para discutir en serio y ver no sólo cómo estar cerca de la víctima, sino colaborar, hacer más. Yo asistí a la reunión en Roma, porque Juan Pablo II me lo pidió.

- ¿La Historia recordará al Papa Wojtyla por encima de Reagan, Gorbachov o Castro?

- Sí. Ya ahora, pasados cinco años de su muerte, sigue presente en la vida de la gente, quizás porque ha sabido hacer simpática la virtud.

- ¿Peligra su beatificación, tocada por el tsunami de la pederastia?

- En absoluto. Y para no irnos por las ramas, citemos un caso concreto, el de Maciel. Aquellos años, en el sitio de internet de la Congregación, colgamos una carta autógrafa de Maciel que decía, más o menos: 'Sé que se me acusa de esto, de esto y de esto. Juro ante Dios que todo es falso. No me pienso defender y dejo todo en las manos de Dios. Firmado, Maciel'. Eso estuvo en la web hasta el día en que yo mismo tuve que comunicar a la opinión pública el resultado del proceso canónico contra él. Un proceso que se inicia con Juan Pablo II y se termina poco después de su muerte, dentro del primer año del pontificado de Benedicto XVI.

- ¿Luego Juan Pablo II no encubrió ni ocultó casos de pederastia?

- En absoluto. Esa acusación está histórica y objetivamente desmentida por esto que acabo de contar.

- ¿No hubo, por tanto, un sistema generalizado de encubrimiento?

- En mi opinión, y por lo que yo sé, no. Esto de saber y no saber me recuerda al caso del padre Murphy, lanzado por The New York Times. Lo que no se dijo es que este hombre fue acusado ante la policía de Milwaukee, que lo declaró inocente. Si fue declarado inocente por la policía, ¿se puede decir que la policía lo encubrió? Este hombre engañó a la policía y también a su obispo.

- ¿Le duele esta situación que está atravesando la Iglesia Católica?

- Me duele mucho como miembro de la Iglesia. Pero lo que de verdad me avergüenza es que la raza humana haya dado personajes de ese tipo.

- ¿Que haya sacerdotes entre ellos agrava aún más el hecho?

- Sí, lo agrava más. Pero, en este momento, también tengo que decir que me gustaría que la opinión pública no fuese hipócrita. Y hablo como un médico que, en su especialidad, ha conocido algunos casos. El tema de la pedofilia es un problema dramáticamente extendido, es algo bestial: uno de cada cinco niños ha sufrido abusos. Hay países miembros de Naciones Unidas donde es legal que un caballero haga esposa suya a una niña de siete u ocho años. El 90% de esos casos se produce en el ámbito de la familia. Y frente a eso, hay algunos sacerdotes que han manchado su dignidad personal y la de la institución. ¿Me puede citar una sola institución, una sola -política, educativa, académica, religiosa- que se haya tomado tan en serio el tema de la pedofilia como se lo está tomando la Iglesia Católica? &iq! uest;A quién le interesa, entonces, dañar la imagen de la Iglesia?

- Pide, pues, que las demás instituciones hagan lo que hace la Iglesia.

- Por lo menos.

-¿Este asunto dejará huella en la Iglesia?

-La Iglesia lo ha abordado con una radicalidad tremenda, insisto, y eso que en la Iglesia católica el tema, en relación a los datos absolutos del fenómeno, es absolutamente minoritario.

-¿Para cuándo unas memorias sobre Juan Pablo II?

-No he sabido encontrar el año y medio que necesito para escribir un libro de historia. Con eso no se puede hacer nostalgia o pietismo. Lo digo como un imperativo moral que tengo que resolver.

-Si tuviera que recordar a Juan Pablo II por una sola cosa, ¿cuál sería?

-Que era un hombre con el que se trabajaba muy bien por el buen humor que tenía. Es una figura de ésas que nace uno cada tres siglos.

-¿Y Ratzinger?

-Es el Papa en 20 siglos de historia de la Iglesia que tiene a sus espaldas la mayor y más rica bibliografía personal. Es un hombre de una riqueza conceptual extraordinaria, que llega a la mente y enriquece la mente de quien lo escucha o lee.

-Si hubiera dicho que no cuando le propusieron ser portavoz, ¿cómo habría sido su vida?

-Me lo pensé mucho, porque era algo que cambiaba mis planes profesionales, que tenían que ver con la Medicina, que era mi primer amor profesional, al cual he podido volver después de muchos años. Me habría perdido una gran cosa, vivir cerca de dos personalidades excepcionales, trabajar con ellos, ayudarles, y el haber visto en muchas ocasiones cómo nace la historia, me refiero de determinados cambios en muchos países de África, América Latina y naturalmente aquel gran cambio de época enorme en el centro y el este de Europa, que vi nacer y progresar hasta el desconcertante final. Todo eso no lo habría podido ni ver ni vivir si hubiera dicho que no a ese trabajo que no busqué, que dudé mucho en aceptar y que una vez aceptado me ha hecho trabajar mucho con gran felicidad.

-¿Qué opina de la división ideológica de los españoles?

-En Italia se discute mucho pero hay una flexibilidad y una elegancia formal que a veces veo que en España faltan. Se discute por discutir, sin flexibilidad ante el resultado de esa discusión. Tenemos el riesgo de enfadarnos entre nosotros y entonces se puede llegar a desórdenes públicos que no se justificarían.

-El cristianismo parece irrelevante en la cultura española.

-Los españoles tenemos una tendencia al sectarismo que te impide reconocer ningún valor en el otro. Razonar sin reconocerle al cristianismo, por ejemplo, ningún valor social, cultural, formativo o histórico es una forma de sectarismo que no tiene nada que ver con el sano espíritu laical o laico. Disminuye la propia racionalidad y lleva a situaciones de crispación. Juan Pablo II era el primer defensor de los derechos humanos, por eso en el 50 aniversario de la ONU la Asamblea General le invitó a dar una lección sobre los derechos humanos. Porque podía fundamentarlos. Hay una línea en Europa, yo creo que es minoritaria aunque hace ruido, que en el proyecto de Constitución Europea, borró cuidadosamente el adjetivo inalienables de los derechos humanos, por parecerles un concepto antropológico religioso. Giscard pasará a la historia, pero la Constitución que él parió pasó a la papelera, porque no tenía sentido.

- Crucifijo y velo en la escuela pública, ¿sí?

- He vivido en Egipto como corresponsal. ¿Qué razones hay para prohibirlo? Ser liberal de verdad está resultando cada vez más difícil.

- ¿Le molesta que Zapatero exporte su modelo laicista a Latinoamérica?

- Su modelo es inexportable. Ningún país lo va a aceptar. Además, no hay modelo. Hay improvisación global y un politeísmo de valores en conflicto. Habla de derechos humanos, pero sin soporte antropológico.

Sobre el caso del fundador de los Legionarios de Cristo, Marcial Maciel, Navarro- dijo que es "lamentable y enigmático" y reivindicó que el procedimiento canónico contra el religioso empezó con Juan   Pablo II. Según explicó, este proceso es lento y por eso se terminó el primer año del pontificado de Benedicto XVI.  
"Yo di claramente la noticia sin tapar ni esconder nada", apuntó. Así, calificó de "estupidez" que se acuse al Papa Wojtyla de haber ocultado los hechos pues "el procedimiento comenzó cuando era Papa".

Encuentros con Gorbachov, Castro o Sor Lucía

Sobre su libro, que acaba de llegar a España --antes fue publicado  en Italia--, Navarro-Valls reconoció que lo ha escrito "pensando en los hechos y reflexionando sobre ellos para descubrir la verdad que esconden".

La obra incluye encuentros con altos cargos, de los que destaca el que mantuvo con Mijaíl Gorbachov, a quien define como "un personaje de gran vitalidad y de una sonrisa fácil". "La historia no ha sido del todo justa con él", considera.  
Al margen de los encuentros --entre otros, con Fidel Castro o Sor Lucía--, en el texto también se abordan los acontecimientos más relevantes de la historia, cuestiones de actualidad y temas como la bioética, la ecología, el celibato o la crisis económica. El nuevo libro ofrece al lector experiencias vividas durante los años que Navarro Valls acompañó al Papa Juan Pablo II. Recoge algunos de sus artículos publicados en el diario 'La Repubblica' y otros escritos inéditos.

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