Sociedad

La labor social de la Iglesia vale más de 30.000 millones de euros

Publicado en Religión.

El Estado se beneficia de la labor social de la Iglesia. El despliegue de actividad de ésta resulta tan amplio que hasta el momento nadie –salvo el profesor Barea– se ha atrevido a cuantificarla. En opinión de Fernando Giménez Barriocanal, vicepresidente de Asuntos Económicos de la Conferencia Episcopal, la aportación de la Iglesia al Estado ronda los 30.000 millones de euros, una cifra que “podría ser” exacta. En el ámbito educativo, la escolarización de 1.400.000 niños en colegios católicos supone un ahorro anual para el Estado de 3.372 millones de euros.

En relación a la asignación del IRPF, el año pasado, la asignación tributaria por las personas que marcaron la casilla de la Iglesia ascendió a 153 millones de euros. Las 22.700 parroquias de España tienen un presupuesto cercano a los 700 millones de euros. Por tanto, las aportaciones de los fieles cubren cerca de tres cuartas partes de las necesidades de la Iglesia, según Barriocanal. Esta situación se repite con otras instituciones como Cáritas o Manos Unidas.


Barriocanal sale al paso de las demandas de austeridad en la Iglesia lanzadas por el secretario general del PSOE de Madrid, Tomás Gómez, y por el diputado socialista Rafael Simancas. “La Iglesia está colaborando activamente en esta crisis; no hay más que ver las colas en los centros asistenciales. Además, participamos de la recaudación del IRPF y las estimaciones apuntan hacia una caída del 10%. Es decir, ya estamos siendo ajustados”.

Barriocanal añade que el salario de los sacerdotes oscila entre 600 y 700 euros, y el de los obispos ronda los 900. No alcanzan a ser mileuristas y, según diversos estudios, “cada euro vale por dos y medio”, señala Barriocanal. Si hubiera que sustituir a un religioso por un trabajador social serían necesarios dos y medio por cada religioso o sacerdote.

Libertad Religiosa

El vicesecretario de Asuntos Económicos de la CEE no tiene inconveniente en que la nueva Ley de Libertad Religiosa equipare a la Iglesia católica con las demás religiones. “Nosotros no tenemos ningún problema en seguir el modelo italiano, pero parece que el resto de confesiones no está de acuerdo”.

Un vistazo a la labor social de la Iglesia podría resumirse en tres grandes apartados.

Sanidad

Sólo se puede evaluar el coste de la construcción de 107 hospitales –estimado en 50 millones por cada uno, lo que aumenta la suma final a 835 millones de euros–, 128 ambulatorios y 876 hogares para ancianos y personas con discapacidad –cuyo coste se evalúa en cuatro millones para cada uno–.

Sin embargo, no existe una estimación del ahorro que supone para la Sanidad pública la gestión de más de 51.000 camas en obras sanitarias eclesiales.

Educación

El Centro de Apoyo Integral a la Familia en el que trabaja Manuel Lorente es un ejemplo entre muchos. Abrió sus puertas en Madrid el pasado mes de marzo. Atienden a 30 niños: “Nos importan las personas; no somos un servicio de entrada y salida”, confiesa.

Según Barriocanal, “con los datos del Ministerio de Educación, comparando el precio de una plaza en un colegio público y otra en uno concertado, y multiplicando por el número de alumnos que estudian en los 6.000 centros de la Iglesia, nos sale un ahorro anual de 3.372 millones de euros”. Con un precio de construcción de 3 millones de euros, el conjunto de estos colegios vale 18.000 millones.

Ayuda a los más desfavorecidos

Las cifras de la Iglesia abruman. Atiende a 60.000 ancianos, a 15.000 niños en orfanatos, a 4.000 mujeres víctimas de violencia de género y a 17.000 drogadictos, y ayuda a cerca de 2.000 prostitutas para recuperar su dignidad y encontrar un empleo digno.

Cáritas ha duplicado en el último año su labor asistencial y cerca de 60.000 voluntarios colaboran desinteresadamente en esta labor social. A esto habría que añadir la labor de cooperación al desarrollo de Manos Unidas con 833 proyectos de los que siete millones de personas son beneficiarios directos.

Al margen de las grandes cifras, Manuel Lorente, orientador del Centro de Capacitación Laboral de Cáritas Madrid, enfatiza que en un momento como el actual, marcado por la dureza de la crisis económica, su tarea fundamental se centra en “la motivación de las personas”. Entre tanta frustración, Lorente encuentra unas palabras de esperanza: “En tiempos de crisis, la solidaridad aumenta”, enfatiza.

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