Sociedad

La verdad escamoteada

Escrito por Ignacio Sánchez Cámara. Publicado en Europa.

La blanda y amorfa dictadura relativista no puede ocultar la grandeza de la civilización occidental. No es fácil negar la contribución del  cristianismo junto a la filosofía griega y al derecho romano, en su génesis y en su desarrollo. Tampoco lo es rechazar que se trata de una civilización esencialmente cristiana.


Lo que ya es menos frecuente, por no decir insólito, es que alguien se atreva a revelar el secreto mejor guardado o, si se prefiere, la verdad más escamoteada: que ninguna otra institución como la Iglesia católica ha contribuido a dar forma a la civilización occidental.

 

Esta es la tesis tan oculta como verdadera de este ensayo irrebatible, si uno se despoja de los tópicos y falsedades que han invadido la cultura popular: la Iglesia católica construyó la civilización occidental.

 

Este vivo alegato contra la ignorancia y su hija predilecta, la falsedad, muestra, con claridad, sencillez y erudición cómo lo hizo, como sin su labor no existirían, tal como los conocemos, la ciencia moderna, las universidades, el derecho internacional, el imperio de la ley, la igual dignidad de toda persona, la conservación del legado de la cultura clásica, la economía de mercado, la arquitectura y la música.

 

Pero acaso sus más altas contribuciones hayan sido la institucionalización social de la caridad, la formación de nuestra conciencia moral y, sobre todos, la fundamentación de la esperanza colectiva en la vida perdurable, Es una obra muy recomendable para nuestros bárbaros interiores, pues no hay civilización que no vaya acompañada de barbarie.

 

Cuando la civilización occidental o parte de ella, se revela contra la Iglesia católica no hace sino rebelarse contra sí misma.

Por lo demás, como dijo Tomás Moro,  nadie se lamentó jamás en su lecho de muerte de haber sido católico.

 

 

Cómo la Iglesia construyó la civilización occidental

 

Thomas E. Woods jr.,

Ciudadela. Madrid, 2007;  276 págs. 18,50 euros