Sociedad

Objeción de conciencia: un nuevo triunfo de los farmacéuticos en los tribunales.

Escrito por José López Guzmán - ANDOC. Publicado en Historia-Cultura-Noticias-Entrevistas.

“Desde los orígenes del Estado de Derecho, se ha entendido que el respeto a la conciencia es uno de los límites más importantes del poder político, ya que la dignidad y la libertad humana se encuentran por encima del propio Estado. Por ello, el reconocimiento de la objeción de conciencia es una de las notas que identifica a un Estado verdaderamente democrático”.

 

La comercialización, en algunos países, de la píldora del día siguiente, ha generado diversos problemas. Entre ellos, merece destacarse la situación en la que se encuentran los profesionales farmacéuticos que se ven obligados a dispensar este producto. Algunos de ellos han manifestado su negativa, por razones de conciencia, a colaborar en un proceso que puede provocar la eliminación de un embrión humano. Al igual que otros profesionales, como por ejemplo médicos o enfermeras, tales farmacéuticos han apelado a su libertad de conciencia para poder actuar, en este caso,  de manera acorde con sus creencias o convicciones. Ello les ha conducido a demandar, ante diversas instancias, el reconocimiento formal de un derecho a la objeción de conciencia.

 

Desde los orígenes del Estado de Derecho, se ha entendido que el respeto a la conciencia es uno de los límites más importantes del poder político, ya que la dignidad y la libertad humana se encuentran por encima del propio Estado. Por ello, el reconocimiento de la objeción de conciencia es una de las notas que identifica a un Estado verdaderamente democrático. Se parte de la idea de que el respeto a la conciencia individual no tiene, tan sólo, una dimensión interna o privada, sino también un reflejo externo y público. Por el contrario, una característica fundamental de los regímenes totalitarios es, precisamente, su intento de imponer la ideología estatal a los ciudadanos, dejando el mínimo espacio a la libertad ideológica y de conciencia de éstos, o negando su dimensión pública.

 

De acuerdo con ello, en los países en los que impera el respeto a las libertades individuales, el derecho a la objeción de conciencia se encuentra incorporado al ordenamiento jurídico. Se ofrece, así, respaldo legal a aquellas actitudes de disenso que, aceptando el sistema establecido y sin poner en riesgo el orden público, se asientan en el valor de la conciencia de los individuos.

 

No obstante, la objeción de conciencia no puede ser admitida con carácter general por el Estado. Ello supondría legitimar, de hecho,  cualquier desobediencia al derecho.  Por ello, deberá obtener su reconocimiento formal, caso por caso. Este proceso está teniendo lugar, actualmente, en diversos países. Tanto las leyes, como los órganos jurisdiccionales, están reconociendo variados supuestos de objeción de conciencia: la de los médicos que se niegan a colaborar en la aplicación de la pena de muerte, la objeción de los militares que no están dispuestos a participar en guerras injustas, por considerar que son invasiones y no acciones defensivas o humanitarias, etc.

 

En el año 2001 comenzó, en nuestro país, una ardua batalla, por parte de los farmacéuticos, para conseguir el reconocimiento de la objeción de conciencia a la dispensación de la píldora del día siguiente. Ha sido un proceso lento y, en ocasiones dramático, pero que, progresivamente, ha ido viendo la luz. En un primer momento se pudo contar con el apoyo de algunos políticos y Colegios profesionales, los cuales manifestaron, públicamente, la necesidad de reconocer, a estos profesionales, un derecho semejante al que disfrutan, por ejemplo, los médicos. No obstante, como se ha indicado, el respaldo de los Colegios profesionales, no es suficiente para eliminar, definitivamente, la incertidumbre que atenaza a aquellos farmacéuticos que, por cuestiones morales, no están dispuestos a dispensar la píldora del siguiente. Para ello es necesario un respaldo jurisdiccional o legal.

 

En el año 2005, una Sentencia del Tribunal Supremo reconoció la posibilidad de acogerse a la objeción de conciencia a aquellos profesionales sanitarios con competencias en materia de prescripción y dispensación de medicamentos, respaldando, así, el derecho a la objeción de conciencia del farmacéutico. Tras esta decisión, un nuevo pronunciamiento, en este caso del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, ha servido para dar más luz a esta cuestión. En su Sentencia de 8 de enero del presente año, dicho Tribunal ha reconocido, expresamente, la objeción de conciencia del farmacéutico como un derecho individual ante el cumplimiento de una obligación impuesta.

 

Por otra parte, dicha decisión jurisprudencial ofrece una importante novedad, la cual puede resultar interesante, incluso, para el derecho comparado. La Sentencia reconoce al farmacéutico que, en un momento determinado, no está trabajando en una  Oficina de Farmacia, un interés legítimo potencial a que no se le obligue a dispensar la píldora del día siguiente; afirma que tal interés existe, aunque sea “de carácter débil” en ese momento, “ya que no es titular de farmacia, pero puede serlo en el futuro”, y entonces “dicha norma le sería de plena aplicación”.

 

En conclusión, nos encontramos ante una Sentencia que allana el camino al reconocimiento de la objeción de conciencia farmacéutica. Ello tendrá consecuencias muy beneficiosas para estos profesionales: a algunos les permitirá trabajar con plena libertad; a otros, dejar de estar discriminados, -siendo rechazados laboralmente- por plantear problemas de conciencia a la dispensación de la píldora del día siguiente. Además, y en definitiva, esta decisión jurisprudencial es, también,  una buena noticia para todos aquellos que creen, firmemente, que un índice de progreso y madurez de un sistema democrático es, precisamente, el respeto a la conciencia de los ciudadanos.

 

 

La Asociación Nacional para la Defensa del Derecho a la Objeción de Conciencia (ANDOC)

 

Las dos sentencias judiciales antes citadas (del Tribunal Supremo el 24 de abril de 2005 y del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía el 8 de enero de 2007) dieron fina  los recursos sobre la objeción de conciencia como un derecho fundamental vinculado a la libertad, presentados por miembros de ANDOC.

 

Esta asociación, de ámbito nacional, nació -en Granada, a principios de 2001- por iniciativa de un nutrido grupo de profesionales de los diversos ámbitos de la Sanidad, que se unieron para defender su derecho a la objeción de conciencia frente a algunas prácticas y normativas legales que buscaban limitar y, en algunos casos, suprimir dicho derecho.

En la actualidad está extendida por toda la geografía nacional y -aunque predominan los profesionales de la salud- cuenta con socios de las más variadas profesiones, extendiéndose su ámbito a otros sectores de la vida social, como la enseñanza, investigación biomédica, familia, pena de muerte, función pública, defensa de la paz, etc.

Sus fines fundacionales son:

La defensa del derecho a la objeción de conciencia de cualquier profesional (artículo 16.1. de la Constitución Española).

El examen de los problemas éticos que afectan a la situación jurídica, los derechos y las obligaciones de cualquier persona o colectivo en el desempeño de su labor profesional.

Y el reconocimiento efectivo de unos principios éticos orientados al respeto a la vida, la salud, la libertad y la dignidad de la persona.

 

ANDOC facilita cobertura jurídica especializada a aquellos asociados que consideren lesionado su derecho a la objeción de conciencia, difunde el respeto a la objeción de conciencia entre los ciudadanos en general y realiza programas y actividades de asistencia social en apoyo de personas o colectivos desfavorecidos, por si o colaborando con otras instituciones.

 

Está preparando el II Simposio Nacional sobre Objeción de Conciencia, que se celebrará en Madrid el día 10 de  octubre de 2007, que contemplará este derecho fundamental bajo la triple perspectiva jurídica, sanitaria y filosófica, y tiene como actuación inminente la colaboración con otras entidades en proyectos a favor de la mujer (Red de Madres) y de la libertad de enseñanza (Observatorio para la Objeción de Conciencia)

 

Para más información:

ANDOC

C/Maestra, 10, bajo dcha.

23002 JAÉN

Tlf./FAX: 953237133

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